UN DÍA COMO HOY… 17 DE DICIEMBRE

1872

Fallece Claudio Brindis de Salas Monte en La Habana, Cuba. Desde tiempos inmemoriales, el desarrollo de la música en las antillas tuvo actividad. Es así como recordamos a este antiguo músico hoy en ocasión de un año más de su fallecimiento. Brindis de Salas Monte fue un legendario e insigne violinista, contrabajista y director de orquesta de bailes. A base de talento levantó una orquesta llamada La Concha de Oro, en modalidad de orquesta típica o de viento, y fue la más popular en los salones de baile habaneros en los comienzos del siglo XIX. Fueron muy solicitadas sus presentaciones en bailes populares y en salones de alcurnia, donde ejecutaban contradanzas, rigodones, minuets y otros géneros de ese tiempo. Desde muy niño Claudio obtuvo la ayuda de las personas influyentes y adineradas de la época, que lo apoyaron y estimularon en sus estudios de música. Fue discípulo del maestro Ignacio Calvo, y creó danzas de una marcada esencia criolla, dedicadas en su mayoría, casi siempre, a distintos personajes de la aristocracia cubana de la época.

Brindis de Salas Monte también fue autor de una opereta de gran sabor criollo titulada «Congojas matrimoniales». El relevante músico alcanzó el grado de teniente del Batallón de Morenos Leales, pero en el año 1844 su vida y su carrera musical tuvieron una grave situación cuando se vio complicado en la famosa «Conspiración de la Escalera», organizada por personas de raza negra como él, contra la política esclavista del régimen colonial español. Muchos negros, algunos de fama y cierta posición, sufrieron cárcel o muerte por esta causa. En determinados casos ni tan siquiera tenían conocimiento de la existencia de esta conspiración; pero sufrieron sus rigores de igual modo. Brindis de Salas Monte fue desterrado de la Isla por el gobierno del Capitán General O’Donnell. En 1848 osó regresar y fue encarcelado por incumplimiento de la condena que le había sido impuesta por el tribunal colonial. Dos años después le fue devuelta la libertad. En el año 1864 recorrió la Isla, con sus dos hijos, también muy talentosos, ofreciendo una gira de conciertos que les proporcionó fama en todo el país. Falleció a la edad de 72 tras haber arribado a la ancianidad -toda vez que en esos años la expectativa de vida era mucho menos que la del siglo XX-, y lo hizo ciego, y en la pobreza. Sus restos fueron traídos a Cuba y sepultados en el panteón de la Solidaridad Musical de La Habana.. Era el padre del talentoso músico Claudio José Domingo Brindis de Salas Garrido (n. 04 de Agosto de 1853 – f. 02 de Junio de 1911), que fuera conocido como «El paganini negro» o «El rey de las octavas», y por ende, el primer cubano en actuar en territorio soviético.

Fuente: http://www.cadenagramonte.cu/efemerides/ver/1800-nacimiento-del-musico-claudio-brindis-de-salas

Claudio Brindis de Salas Monte

1903

Nace Lázaro Herrera Díaz en Güines, Cuba. Uno de los trompetistas más insignes del legendario Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, toda véz que hizo parte por mucho tiempo de esta institución del son. Realizó sus estudios de música en su natal Güines y estudió con Pedro Rojas Rodríguez «Perico». Dio inicio a su carrera artística en 1917 en la Banda Municipal de Güines, en la que tocó percusión. También estuvo en las bandas municipales de Bejucal y Guanabacoa, Posteriormente estuvo con la orquesta de Perico Rojas tocando el cornetín, con apenas 16 años de edad. En 1923 se traslada a la capital, donde, entre 1923 y 1924, trabaja con

las orquestas de Isolina Carrillo en el Cine Valentino, con la Orquesta de Luis «Neno» González y con la del trompetista Felipe Valdés. A partir de 1925, comienza un arduo trasega por las orquestas de Jimmy Holmes, la Orquesta Hermanos Martínez, la Orquesta de Obdulio Morales, la Anacaona, la Orquesta Hermanos García, la Orquesta de los Hermanos Palau y la de Rafael Corrales.

En 1927, ingresa como fundador del Septeto Nacional dirigido por Ignacio Piñeiro, con el que viaja en 1929 a la Exposición Ibero-Americana de Sevilla, España, y en 1933 a la de Chicago, Estados Unidos. Fue trompetista de los quintetos América Española, Lemus, Gómez, Tamé y Barcaroles. En 1936 actúa en un barco de turismo de la Ward Line. Años más tarde, en la década de los setenta grabó con el Grupo Folklórico Guaguancó; y había sido trompetista de la Orquesta Sinfónica Gonzalo Roig, dirigida por el compositor Alfredo Diez Nieto en 1967, y tocó con el Cuarteto de Alberto Aroche en 1970. En su haber también se destaca el acompañamiento al trío argentino Irusta Fugazot-Demare, inmerso en el mundo del tango. Casi hasta el final de su vida alternó toda actividad siendo trompetista del Septeto Nacional.

Fuente: Giro, Radamés. «Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba». Instituto Cubano del Libro. Editorial Letras Cubanas, 2009.

1917

Nace Mario Fernández Porta en Guanabacoa, La Habana, Cuba. Compositor y pianista autor de la reconocida pieza «Mentiras tuyas» popularizada por Rolando Laserie. De formación empírica en el piano, comenzó como cantante y bailarín en diversos espectáculos en México bajo la dirección de Luis Riera. En suelo cubano fue dando a conocer su trabajo como compositor y pianista en varias radioestaciones cubanas como La Loma del Mazo, Radio Progreso y la C.O.C.O. La primera composición que le interpretaron fue «La canción de mi amor» por parte de María Ciérvide, allí se alzó su popularidad como compositor llegando a ser uno de los más solicitados en orquestas locales y foráneas.

Mario hizo parte del circuíto de grandes compositores que le dieron alma y cuerpo al nuevo estilo del bolero y la música popular cubana a partir de la década del cuarenta, tanto que fue proclamado en 1945 el Compositor del año según el espectáculo cubano. En México donde ya tenía altos niveles de popularidad actuó como crooner de la orquesta de Gonzalo Curiel Barba, allí también grabó con la Orquesta Tropical Maravilla y su propio conjunto. De regreso a cuba graba como cantante con la orquesta de Julio Gutiérrez, el cuál también dirigía la agrupación del Canal 4 donde le dio chance a Mario de presentar un cuarteto vocal, posteriormente continuó gestando composiciones, realizando presentaciones en cabarets, hoteles, restaurantes, y grabando producciones discográficas como solista, pianista o acompañado de orquestas formato charanga, tiempo después pisa suelo puertorriqueño donde deja una grabación con la orquesta de Humberto Suárez. Mediando la década de los sesenta se radica en Miami donde continuó en actividad por varios años más, y donde falleció el 13 de Diciembre de 1996 poco antes de cumplir los 79 años de vida. Otros títulos de su valioso legado son: «Qué me importa», «No vuelvo contigo», «Fuiste tú», «Vuelvo a querer», «Contéstame al fin», «Llegaste», «Anoche me quisiste», «Mi desesperación», «En tu intimidad», «Enemigos», «Qué lástima me da», «Aunque nunca», «Franqueza», «Mensajera canción», «Pasión tropical», «Para Cuba yo traigo un son», y la guaracha «Triquitriqui-triquitrá».

Mario Fernández Porta

1918

Nace Gustavo Mas Romeu en Holguín, Cuba. Saxofonista del ambiente jazzístico que se vivió en Cuba. En la población de Nuevitas, Tito Zayas le enseñó las posiciones en el saxofón. Comienza su carrera artística en Camagüey; allí conoció al maestro Gilberto Valdés Boitel, quien realizaba una gira con la Orquesta Daiquirí, y este lo introdujo en la vida musical de La Habana. De 1936 a 1938 trabajó con la orquesta de los Hermanos LeBartard y posteriormente fue transpasado a la Orquesta Casino de la Playa, con la que estuvo hasta 1940. En 1939 viajó a Nueva York, y a su regreso a Cuba integró otras agrupaciones, entre ellas la Orquesta Hermanos Castro, y la Orquesta Bellamar, dirigida por Armando Romeu, que tenía su base en el cabaret Sans-Souci. En 1941 viajó a Panamá y allí se mantuvo, hasta 1943, con la Orquesta del maestro Armando Boza, que incluía en su repertorio el Jazz, y en la que también tocaba el famoso José «Chombo» Silva. Más tarde, Gustavo Mas se traslada a México, donde fue saxofonista de la Orquesta de Mario Ruiz Armengol hasta fines de 1944. De regreso a La Habana se integró a la

Orquesta del Cabaret Tropicana dirigida por Armando Romeu, hasta 1947, cuando tomó vuelo a Europa con la agrupación de Armando Oréfiche, junto a Arturo «Chico» O’Farrill y Rafael «Tata» Palau. En esta gira conoció Suecia, Noruega, Dinamarca y Francia. Retornó nuevamente a Cuba en 1948, para desde aquí partir a Nueva York, donde grabó con las orquestas de René Touzet, Pupi Campo, Tito Puente, Woody Herman y Miguelito Valdés. En Puerto Rico grabó con la de Noro Morales. Hacia 1955 se instaló en Miami, y allí tocó en varias orquestas, entre ellas la Diplomatic Orchestra, del trombonista y arreglista Roll Norman, y la orquesta de Wury Herbert en 1961. También fue instrumentista de la Orquesta de Isidro Pérez con Pucho Escalante, Chico O’Farrill, Mario Romeo y Chombo Silva, con los que actuó en el cabaret Montmartre. Según Leonardo Acosta y Armando Romeu, Mas ha sido el mejor saxofonista de jazz que ha dado Cuba.

Fuentes:

– Acosta, Leonardo. Elige tú, que canto yo. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1993.

– Delannoy, Luc. ¡Caliente!. Una historia del jazz latino! México, Fondo de Cultura Económica, 2001.

Gustavo Mas Romeu

1940 Nace Lázaro Oscar Valdés Espinoza «Lázaro Valdés» en el barrio Cayo Hueso, La Habana, Cuba. Célebre músico, compositor y arreglista recordado por su paso en la Banda Gigante de Benny Moré como pianista. De familia musical, su padre lo lleva de niño a México, allí trabajaba junto al maestro José Sabre Marroquín, y en tierras aztecas conoce al Bárbaro del ritmo bajo

recomendación de Generoso «El tojo» Jiménez. Después de una pasantía por la Orquesta Fraternal y la Orquesta Ilusión llega a la banda de Benny en su última conformación desde 1958.

Posteriormente se encarga de dirigir los rumbos de la Orquesta Sabor de Cuba a la salida de Bebo en presentaciones para el Teatro Martí, y ya en 1972 crea la agrupación «T con E» con la cuál recorre el territorio mexicano. Años después, solidar su proyecto Son Jazz, con el cuál le da vida al jazz cubano a partir de los diversos ritmos de la música popular que ha brotado en la isla.

Lázaro Valdés

1944

Nace Farah María García en La Habana, Cuba. Cantante conocida en el ámbito popular como «La Gacela de Cuba». Ha incursionado en casi todos los géneros artísticos de la música cubana e internacional. Su primera referencia musical fueron las canciones de su abuela y realizó exhaustivos estudios de canto, danza y expresión corporal. A los 15 años de edad integró el cuerpo de modelos del cabaret del Hotel Capri, con el Dúo Las Tropicales, y en la década del sesenta formó parte del popular Cuarteto vocal Los Meme, de Meme Solis, junto a Héctor Téllez y Miguel Ángel Piña, donde sustituyó a nadie menos que Moraima Secada. Con este grupo es que Farah se dió a conocer a nivel nacional y alcanzó relevancia por su voz y presencia escénica dentro de la agrupación, aspecto que caracterizó siempre a este cuarteto, en el que cada miembro alcanzaba su propio estilo como solista, sin dejar de ser parte de la propia imagen del grupo. Para 1969 comenzó a cantar como solista, caracterizándose desde entonces por combinar su interpretación vocal con gestos y desplazamientos de carácter danzario y un excelente dominio escénico. Incluyó en su repertorio sones, guarachas y fundamentalmente canciones románticas, colocando varios temas en la preferencia nacional, como fue el caso de “Y yo me muero sin ti”, de Jorge Estadella, y “Te quiero tanto amor” del cantante y compositor Alfredo Martínez.

El público ha disfrutado en su forma peculiar de interpretar el Tango “Adiós muchachos”, o un buen son como “La negra Tomasa”, o en sus versiones muy personales de “La flor de la canela” , “El pajaro Chogüí”, “Un cuento”, con el que fue premiada internacionalmente, o su sabrosura en el cha cha chá, de  Jorrín, en temas como «El Alardoso”, o en su popularísimo “Tiburón”, hasta incursionar en la obra de Silvio Rodríguez con sus excelentes versiones de “El mayor” y “El día feliz que está llegando”. Para ella han compuesto canciones maestros como Adolfo Guzmán, Juan Almeida, Meme Solís, Silvio Rodríguez, Mario Aguirre, Juan Pablo Torres, Eddy Gaytán, o Barrerita. Compartió escenario en el Gran Teatro de La Habana «García Lorca»con Josephine Baker e Ignacio Villa «Bola de Nieve». Es una de las cantantes que más obras ha interpretado el legado del compositor y Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque (ya fallecido), valorando que son hermosas y sensibles. Ha sido asidua invitada en Cuba a los Festivales de «Boleros de Oro». Se ha presentado en los más imponentes teatros de la Isla de Cuba y ha representado su bandera en numerosos eventos, festivales y concursos nacionales como el del Creador Musical y el “Adolfo Guzmán”; programas de la radio y la televisión, producciones de cabaret y recitales en teatros y salas de concierto. En su faceta como actríz encontramos una figuración en la década de los años setenta junto al actor Enrique Santiesteban en “El jinete sin cabeza” de Vladimir Vainstock, en Checoslovaquia, y en los ochenta protagonizó junto al cantante Alfredo Rodríguez una comedia musical en el Teatro Carlos Marx “Lola a la pelota”, donde se pudo desdoblar como comediante musical. También filmó como actriz invitada «Verde verde», bajo la dirección del cineasta Enrique Pineda Barnet, junto al reconocido actor Héctor Noas.

Posee en su haber discográfico más de 500 canciones grabadas en Cuba. Ha grabado cuatro larga duración, uno de ellos dedicado a la música del compositor René Barreras, y el más reciente dedicado al son y a obras antológicas de la vieja trova cubana. Sus dos últimos discos fueron producidos en España: “Qué Manera de Quererte», de música cubana, el primero, y una recopilación de los mejores boleros del compositor español Maestro García Morcillo, el segundo, «Farah María canta al bolero español». Interpretó piezas como «Adiós muchachos», «Ámame y no pienses mal», «Canción de todos los días», «De amor ya no se muere», «Es la verdad del amor», «No me olvides,amor», «Para el final de un año», «Tiburón en el malecón» y «Yo me muero sin ti», entre otras. Ha sido galardonada en varios festivales internacionales.

Fuentes:

http://www.habanaradio.cu/singlefile/?secc=13&subsecc=39

https://www.ecured.cu/Farah_Mar%C3%ADa

– Diccionario de mujeres notables en la música cubana”, Alicia Valdés Cantero, Ediciones Unión, 2005. –

http://www.cubarte.cult.cu/paginas/identidadHistoria/efemerides.php?dia=7&mes=12&canal

Farah María García

1954

Fallece Alfredo Valdés-Brito Ibáñez «Alfredo Brito» en La Habana, Cuba. Compositor y arreglista, pieza clave en el arreglo del histórico pregón de «El manicero» junto a su compositor Moisés Simons. Hermano del también músico y compositor Julio Brito, musicalmente inició ejecutando algunos instrumentos de viento y con el tiempo se fue consolidando como músico llegando a la orquesta de Antonio María Romeu como flautista. Luego se vincula a la orquesta de Justo «Don» Aspiazu como saxofonista, con la que viaja en 1930 a Estados Unidos a difundir el famoso pregón con la voz de Antonio Machín; allí mismo dirige la orquesta de Paul Whiteman realizando música para producciones cinematográficas.

A su regreso a Cuba configura la Orquesta Siboney por donde pasaron nombres como su hermano Julio, Esther Borja, René Cabell, Rafael Hernández, Toña La Negra o Pedro Vargas; con esta agrupación viaja a España en donde se presentaba simultáneamente el Trío Matamoros. Fue director musical del Night Club Eden Concert y del cabaret Tropicana, como autor su obra comprende desde música sinfónica, teatro y música incidental, hasta sones, danzones y guarachas. Recordamos títulos como «La flauta mágica», «Acelera», «El volumen de Carlota», «La choricera», «Sonata para violín y piano», «Fantasía», «Amanecer criollo» y «Tropicana».

Alfredo Brito

1965

Fallece María Teresa Vera en La Habana, Cuba. Cantante, guitarrista y compositora reconocida como la Primera Dama de la Trova Cubana. En su adolescencia comenzó a abrirse camino en los ambientes de la bohemia y la trova gracias al maestro compositor Manuel Corona Raimundo quien le aconseja profundizar en las letras y en la guitarra. Comienza formando un dúo junto a Rafael Zequeira y posteriormente trabajó con el maestro Corona, integró otro dúo junto a Miguelito García quien a la postre sería la formula junto a Ignacio Piñeiro para la creación del Sexteto Occidente en 1926, agrupación con la que se encargó de difundir el son en tierras norteamericanas.

Después del paso por el Occidente, se une a la agrupación de Justa García donde actúan en diferentes programas radiales, allí se encontraba el gran Lorenzo Hierrezuelo con quien María Teresa hizo duo muy popular por un tiempo en la desaparecida Radio Cadena Suaritos -por la que también pasó Celia Cruz-, hasta ser contratados por la CMQ y realizar diversas giras por Latinoamérica divulgando el cancionero cubano. Nos legó obras en las que relataba su vida, dentro de ellas encontramos títulos como «Por que me siento triste», «Dime que me amas», «Sólo pienso en tí», «No me sabes querer», «Virgen del cobre», «Cara a cara» -texto de Emma Núnez-, «Yo quiero que tú sepas», «No me puedes comprender» y la famosa obra «Veinte años» -texto de Guillermina Aramburu-. Esta precursora de la trova cubana vivió setenta años, gran parte de ellos al servicio de la Trova Cubana.

María Teresa Vera

1994

Fallece Carlos Rigual Rodríguez en Ciudad de México. Compositor cubano natural de Banes, Oriente , recordado por la fundación del Trío Hermanos Rigual junto a sus hermanos Pedro Orlando «Pituko» Rigual (n. 29 de Junio de 1918 – f. 26 de Marzo de 2012) y Mario Fausto (n. 19 de Noviembre de 1922 – f. 01 de Octubre de 2017), todos hijos de Ángel Rigual y Juana Rodríguez. Carlos desarrolló todos sus estudios académicos y musicales en su país, y musicalmente se inicia como compositor en La Habana con su obra «Un Pensamiento para Ti». Salió por primera vez de Cuba en 1947 e inició una larga peregrinación por el mundo, ya que vivió en Panamá de 1947 a 1949, en Estados Unidos de 1949 a 1950, en México de 1950 a 1953, en Argentina de 1953 a 1963, en Italia de 1963 a 1964 y en Canadá de 1964 a 1967, año en que regresó a México, en donde, finalmente, se estableció. Además, radicó temporadas cortas en Colombia, Venezuela, Chile, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Guatemala, España, Libia, Portugal, Uruguay y Brasil. Este artista viajero ha alcanzado reconocimiento mundial por su gran obra, de la que destacan sus canciones «Cuando Calienta el Sol», «Corazón de Melón» y «La del Vestido Rojo», las cuales él mismo cataloga como sus favoritas, debido, según él, a que se cantan y se bailan en todas partes del mundo. Carlos Rigual, quien también ha compuesto canciones en coautoría con sus hermanos Pedro y Mario, tuvo junto a sus hermanos el privilegio de nacer en el seno de una de las familias de músicos más relevantes del oriente cubano; sus abuelos Emilio Rodríguez y Juana Pérez fueron dos talentosos músicos gibareños que se radicaron en Banes a finales del siglo XIX y se convirtieron en los padres de la música en esa comunidad donde fundaron orquestas, bandas y academias en las que se formaron varias generaciones de instrumentistas, destacando hijos, nietos, sobrinos y otros parientes.En octubre de 1941 el trío debutó en Regalías El Cuño, uno de los programas estelares de la emisora CMQ-Radio; dos años después centralizaba los programas radiales Canciones Internacionales, de la emisora Mil Diez y La hora alegre, de la emisora RHC Cadena Azul. Según reseña la revista Bohemia en su edición del 9 de noviembre de 1947 un empresario mexicano los oyó en ese programa y los contrató para inaugurar el Teatro Río de Ciudad México, suceso que marcó el quehacer de los tres: poco después aquel país se convirtió en su segunda patria y desde allí emprendieron triunfales giras por varios continentes. Aunque los Rigual eran considerados junto al Trío Matamoros, el Servando Díaz, y el Trío Hermanas Lago, una de las mejores agrupaciones de su formato, solo habían realizado algunas presentaciones internacionales en teatros de California, EE.UU, sin gran repercusión. Algo muy diferente a lo sucedido en tierra azteca, en donde se convirtieron en el primer trío en recorrer el circuito completo del espectáculo, pues tuvieron éxito en radio, discos, cabaret y en el cine, (éxito que no llegaron a alcanzar los Matamoros, ni Servando Díaz, los dos tríos que son considerados por muchos los de mayor trascendencia y aportes en toda la historia de la música cubana). Los primeros discos grabados por los Rigual con boleros cubanos y su participación en filmes como «Ahí vienen los Mendoza» y «La Venus de fuego»,

en los que alternaron con afamados artistas de la talla de Pedro Vargas, Avelina Landín y Fernando Fernández, cimentando su prestigio en todo el continente.

En el ámbito internacional, antes de concluir la década de 1940, los Rigual se presentaron en importantes escenarios de USA, Panamá, Colombia y otros países del continente, en los que sus discos se debatían por los primeros lugares con el Trío Los Panchos, que fue el gran rival de los Rigual, pero a diferencia de aquellos, los banenses impusieron un estilo moderno que, no obstante incluir guitarras y maracas, acudía a efectos sonoros originales, se acompañaba de grandes orquestas y recursos disímiles de la música internacional, abriendo una nueva senda musical que tuvo seguidores, aunque por esa complejidad vocal-instrumental, no tanto como Los Panchos que se convirtió en arquetipo de modelo acústico o tradicional, mientras el cubano lo fue como trío moderno, de ahí que la publicidad en cada una de sus presentaciones tras su apoteósico triunfo en México resaltaba que era “el mejor trío armónico de América”.

En cuanto a Carlos, a lo largo de su carrera recibió varios reconocimientos, de entre los que destacan: el trofeo de popularidad en Cuba en 1950, disco de oro y medalla de oro en Venezuela, discos de oro en Colombia, Chile, El Salvador y Estados Unidos y diversos trofeos en Panamá, África Meridional, Portugal, Libia y Argentina. De su obra autoral se destacan los títulos «Corazón de melón», «El pollo de Carlitos», «Besito en cha cha cha», «Linda muchachita», «Desdémona», «Zalamera», «Cuando calienta el sol», «Carita linda», «Báñame de amor», «Los que nunca amaron», «Ven amorcito, ven», «Suenan los tambores», «Cierra los ojos», «Vamos a bailar», «El pregon del camaronero», «Silvia», «Matrimonio en Puerto Rico», «Arenas brillantes», «En la Habana vieja», entre otras.

Fuentes:

– Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM). Disponible en http://www.sacm.org.mx/biografias/biografias-interior.asp?txtSocio=06844

– Blog Aldea Cotidiana

Carlos Rigual Rodríguez

2007

Fallece Luis Demetrio Traconis Molina «Luis Demetrio» en Cuernavaca, Morelos, México. Uno de los estandartes de la composición popular mexicana, destacado inspirador de piezas románticas por excelencia. En su niñez dejó ver su inclinación por la música interpretando en la harmónica tonadas populares que ambientaban su tierra natal yucateca, luego vino la faceta compositiva con la que se dió a conocer comenzando con el título «Felicidad» y dejando una estela de sendas composiciones, siendo el famoso Trío Avileño el primero que le graba una creación, en este caso la pieza «Yo no sé qué siento aquí» también realizada después por Pérez Prado bajo el título «Cerveza».

En pleno auge del ritmo del Cha cha cha, Luis Demetrio se pone al servicio de la Orquesta América de Ninón Mondéjar, haciendo parte de la fila de coros y por supuesto como compositor. En 1970 emprendió el reto de desarrollar su valioso compendio ilustrado y cantado llamado Historia de México a través de la música, dirigido especialmente a los niños y a los jóvenes. Tiempo después incursiona como productor de televisión en varios programas musicales donde invitó a importantes persionalidades del mundo artístico, y en 2005 por parte de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) recibe un reconocimiento por los 50 años de trayectoria como compositor. Nos legó famosas obras como «Si Dios me quita la vida», «En tu pelo», «Bravo», «El diablo y yo», «Quién será», «La puerta», «En la cantina», «Tus cenizas y las mias» sólo por mencionar algunas. Ya se imaginarán la cantidad de artistas que han interpretado la obra de este prolífico compositor nacido el 21 de Abril de 1931 en Mérica, Yucatán, México.

Luis Demetrio

SEGUIMOS BATALLANDO EL SON.

UN DÍA COMO HOY

ESCRITO: JHONNY VELÁSQUEZ REYES

EDICIÓN: ANGELINA MEDINA QUIROGA

SECCIÓN ORIGINAL DE HERENCIA RUMBERA RADIO

LIMA – PERÚ

DICIEMBRE 2020

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