SOUL MONTUNO: Tres vías hacia el Latin Soul…

The Boogaloo Files, Vol. 4: Ensayo por Tommy Muriel para Hablando En Clave. ®

Intro.

Paralelo e incluso anterior al ascenso de Joe Bataan, a quien dedicamos el tercer volumen de esta serie, la vía que nos llevó del mambo al boogaloo y de ahí al soul latino (Latin Soul) corrió por tres caminos diferentes. Si bien ya quedó establecido el reinado de Mongo Santamaría en los 60’s como pionero de esta propuesta fusión de lo afrocubano con jazz, blues y rock-and-roll (aunque, como veremos, no necesariamente fue el primero), los tres caballeros a quien dedicamos este cuarto volumen también tuvieron mucho que decir y mucho que aportar a esta nueva onda desde tres frentes distintos… y tres historias completamente distintas también. Esta edición la dedicamos en partes iguales al legado de Harvey Averne, Henry “Pucho” Brown y Willie Bobo.

Un niño judío al que llamaban Arvito…

A sus ya 84 años de edad y 72 de carrera musical, Harvey Averne siempre fue sinónimo de innovación, tenacidad, astucia y buen gusto, tanto en tarima como detrás de ella. La carrera musical de este hijo de padre judío emigrado de Rusia y madre polaca comenzó a los 13 años como acordeonista y ganándose su primera plata con un trío tocando en actividades familiares. Durante su primero de muchos veranos en el círculo de hoteles en las montañas Catskills conoce a uno de los primeros inmigrantes boricuas, quien aparte de trabajar allí como lavaplatos era también guitarrista y cantante. Escuchando de éste los tonos de estándares como “Me Lo Dijo Adela” y el ‘Dónde Estabas Tú” de Beny Moré el joven Averne descubrió por primera vez la música afrocubana y su interminable mundo de síncopas. Convenciendo al dueño del hotel donde ya tocaba con su trío de incorporar a este puertorriqueño de nombre Pedro como su cantante, Harvey aprende de éste los acordes y el estilo de tocar música afrocubana adaptada a su acordeón. Eventualmente, y por aquello de que entonces – finales de la década de los 40’s, inicios de los 50’s – estaban de moda los apodos hispanos con diminutivos [Machito, Miguelito (Valdés), Vicentico (Valdés), Alfredito (Levy)…] , nace Arvito y su Latin Quartet. Claro, en ese entonces la clientela era casi exclusivamente anglosajona.

La cosa cambia en definitiva cuando, apadrinado por el reconocido locutor radial Dick “Ricardo” Sugar, el cuarteto absorbe un fallido primer conjunto que lideraba un incipiente pianista judío de nombre Lawrence Ira Kahn – el futuro Larry Harlow – y la ahora Arvito & His Latin Orchestra comienza a escalar peldaños tocando en hoteles y eventualmente alternando en el Palladium con Tito Puente. La buena racha – si bien este primer grupo de Harvey nunca grabó un solo álbum durante este periodo – duró hasta 1964 cuando la llegada de Los Beatles a suelo estadounidense cambió el panorama musical para siempre y los gringos ahora dejaban atrás el mambo para abrazar el nuevo rock que llegaba de la antigua madre patria (y despojado de su “apellido” and roll buscando alejarlo de su raíz afroamericana, la cual muchos aún niegan hoy en día). Pero a Averne nunca le fue mal económicamente: paralelo a su hobby musical ganaba buen dinero al trabajar y eventualmente invertir en el negocio de construcciones, que siempre fue su entrada principal. En 1967 y por mediación de su antiguo amigo Harlow conoce a Jerry Masucci y hace su ingreso al naciente sello Fania, donde aprende en la marcha la nada fácil tarea de correr un sello disquero tanto en el aspecto musical como en el administrativo. Convirtiéndose en mano derecha de Masucci y de Johnny Pacheco, y con la ayuda en la parte musical de un antiguo amigo – el trompetista, arreglista y en una ocasión miembro de su banda Marty Sheller – Averne fue piedra angular en la firma de Ray Barretto con el sello produciendo su exitoso álbum “Acid,” así como el álbum “El Exigente” de Harlow. «Jerry prefirió no interferir y dejar que yo aprendiera por experiencia propia. […] Y Marty ya corría esta mezcla perfecta de jazz, blues y música latina que a mí me encantaba. Amaba ese sonido.» (Desde luego, no olvidemos que fue precisamente este Marty Sheller el arquitecto de ese sonido pesado que definió a Mongo Santamaría en los 60’s.)

Eventualmente, y con el surgimiento del boogaloo, Averne decide retomar su vena artística y surge en 1969 el proyecto titulado “Viva Soul,” el cual por pedido del propio Harvey salió publicado por Atlantic Records. Con los arreglos de Sheller y la potente voz del recordado Kenny Seymour Sr – otrora voz líder del grupo Little Anthony & The Imperials – Harvey entendía que con Fania estando limitada mayormente al mercado hispano, esta era una producción que debía salir bajo una multinacional. (Masucci no puso reparos… inclusive él mismo escribe las notas que acompañan la contraportada de este lp.) El igualmente recordado empresario y hombre de jazz Jack Hooke también estuvo de acuerdo, incluso siendo éste quien sugiere que este material podría ser del agrado de Jerry Wexler, el principal ejecutivo de Atlantic. Y ambos estuvieron en lo correcto, con Averne apuntándose su primer gran éxito como artista con el sencillo “My Dream.” También idea de Averne, Fania lanza en 1968 un poco recordado subsello de corta duración de nombre Uptite, donde se lanzarían en formato de sencillos de 45rpm temas de artistas en la onda del R&B y Soul como Joe Bataan, el propio Averne y otros actos que nunca sacaron álbumes de larga duración para Fania como Billy Hamlin, Ronnie James, Parrish Broxton y el grupo 125th Street Candy Store. (Siguiendo con Bataan, fue precisamente gracias a la mediación y conexiones de Averne que este logró grabar el álbum “Singing Some Soul” con la piña de músicos del sello Motown.) La idea obvia con esta subsidiaria Uptite – cuya vida útil corrió apenas entre 1968 y 1970 – era apelar a la audiencia afroamericana que ignoraba los sencillos de la marca Fania al etiquetarlos, no faltaba más, como música latina.

Los posteriores dos álbumes de Averne como líder saldrían bajo la marca Fania (aunque los sencillos en 45rpm seguían saliendo bajo Uptite). Descansando igualmente en la dupla de Seymour como vocalista y Sheller como arreglista más el propio talento de Averne como vibrafonista y genio tras bastidores, surgen en 1969 y 1970 respectivamente los álbumes “The Harvey Averne Dozen” y “Brotherhood.” En ambos proyectos Averne y compañía fusionan de manera impresionante lo latino con el jazz, funk y soul, el segundo álbum cambiando las baladas y boleros románticos en inglés por contenido de crítica social, a tono con los tiempos de Woodstock y la revolución social de Martin Luther King – incluyendo covers de temas de Los Beatles y Sly & The Family Stone (como evidencia escuchen precisamente el tema que titula este segundo álbum, basado parcialmente en el discurso de King, o el “Stablishment” donde critica abiertamente la segregación racial). Si bien lamentablemente ninguno de los álbumes trajo listado de músicos en su contraportada, el propio Averne cita al personal que grabó estas sesiones: junto a Sheller y Seymour la nómina contaba con grandes como Bernard “Pretty” Purdie e Idris Muhammad (batería), Barry Rogers (trombón), Jimmy Owens y Alan Rubin (trompetas), Steve Berríos y Fred Pagani (timbales), Ángel “Papiro” Allende y Tommy López Sr (congas), Joe Beck y el futuro miembro honorario de la Fania All-Stars Eric Gale (guitarra eléctrica), Gerald Jemmott (bajo eléctrico), el propio Larry Harlow en el piano y teclados, los percusionistas Ralph MacDonald, Johnny “Dandy” Rodríguez y William Bivens y las voces de Ron Dante, Toni Wine, Renaldo Gamble, Mary Davis, Melba Moore y Laura Morris. Si bien Averne se mantiene trabajando para Fania y colaborando con varios de sus artistas, su salida del sello se da en definitiva en 1971: por un lado él y Masucci caen en desacuerdos cuando negociaron el que el tema “Make It With You,” el sencillo que consagró a Ralfi Pagán – otra incipiente nueva estrella recomendada a Fania por Averne – saliera bajo el prestigioso sello afroamericano Wand (de acuerdo a Harvey, Jerry no lo dejó muy bien parado durante ese proceso tras ser el propio Harvey no solo el de esta iniciativa, sino también quien lograse que Frankie Crocker, el principal dj de R&B neoyorquino de la era, le diera bastante cariño a esa canción en su espacio radial); por el otro, Averne acepta un lucrativo contrato de United Artists para correr su división latina, plaza en la que no duró mucho tiempo.

Su última aventura como líder de orquesta y músico también resultó ser el inicio de su carrera como líder de su propia disquera. Basándose en el masivo éxito de Santana y su particular fusión de rock latino, Averne junta en el estudio a un colectivo que el bautizó The Barrio Band, cuyo elenco, aparte de Averne y, de nuevo, Larry Harlow, incluyó en esta ocasión a Lew Soloff (trompeta), Bobby Porcelli (sax y flauta), Andy González (bajo eléctrico), Nicky Marrero (timbales), Frankie Malabé (congas, bongó y percusión), Jimmy Maelen (congas), Edwin “Gordo” Rivera (batería), Steve Monge (guitarra eléctrica) y las voces de Willie Colón (aunque no acreditado, también colando su trombón como tercera voz en uno que otro tema), Ismael Miranda y Héctor Lavoe. Esta sesión de 1971 – la cual también contó con la colaboración directa de la dupla de Sheller y Seymour – inaugura el sello Heavy Duty (título que igualmente Averne usa para nombrar este álbum), el cual al año siguiente rebautiza como Mango Records y finalmente – tras descubrir que Mango ya había sido registrado como marca antes que él – como el icónico Coco Records. Si bien el sello cae en desgracia entrados los 80’s tras delegar el manejo del sello a la gente equivocada, la historia de Coco y Averne se coronaría de gloria la década anterior con los primeros dos premios Grammy otorgados en la categoría latina – ambas producciones de Eddie Palmieri – así como un catálogo que en su momento contó con glorias como Machito, Cortijo, Charlie Palmieri, Orq. Broadway, José Fajardo, Típica Ideal, Danny Rivera, Orq. Cimarrón, Graciela y Mario Bauzá. Casi nadie, ¿ah?

[Ah, y otro dato que poca gente conoce: ¿Sabían que este hijo de Brooklyn fue también el que en 1982 descubrió, grabó por primera vez y luego recomendó al sello Sire a una chica – y futuro mito del pop – de nombre Madonna?]

La historia de Pucho El Tofe….

Pero anterior a Harvey Averne ya la ruta que nos lleva del mambo al boogaloo al soul latino tenía otra vía construida en la figura de un caballero afroamericano de constitución tosca y que influenciado en partes iguales por Bernard Purdie y Tito Puente dejó su propia marca en la escena neoyorquina. Uno de esa cada vez más rara estirpe de percusionistas que deslumbran no por su rapidez, sino por su sabor (o lo que es lo mismo en lenguaje boxístico, no es el que te marea con ráfagas de golpes sino el que los conecta donde van).

Su nombre real lo es Henry Brown, nacido un 1ro de noviembre de 1938 en Harlem. Su primer acercamiento a la música vino cortesía de su madre, que de niño lo llevaba al teatro Apollo a ver a grandes del jazz de la era como Duke Ellington y Count Basie. Ya a los 17 tocaba profesionalmente con el segundo grupo que forma el recordado Joe Panama (nombre de pila: David Preudhomme), el cual termina heredando – en un caso similar al de Joe Cuba, quien hereda el primer grupo de Panama cuando éste los abandona. (Junto a las dos ediciones del conjunto de Joe Panama – y heredadas por Joe Cuba y Brown – el único otro conjunto que ya dominaba con igual solvencia y autenticidad lo latino y lo gringo en ese entonces lo era el liderado por el a menudo ignorado e injustamente olvidado Hugo Dickens.) Por aquello de que necesitaban un nombre comercial y latino para poder vender al grupo, Brown adopta el apodo artístico de Pucho y nace así Pucho & his Cha-Cha Boys. De ese pequeño núcleo, donde desde tan temprano como en 1962 ya Pucho integraba y fusionaba de manera ingeniosa lo afrocubano con el jazz y R&B, surgieron futuras leyendas como Hubert Laws (flauta, sax), Chick Corea (piano), Willie Allen (bajo) y Clarence “Sonny” Henry (guitarra). Pero había un pequeño gran problema: eventualmente tanto Mongo Santamaría como Willie Bobo – este último tras separarse de la banda de Mongo y formar su propio conjunto – constantemente le robaban los músicos al aún no tan conocido Pucho, forzándolo una y otra vez a seguir buscando sangre nueva y rehacer su elenco. Corea, por ejemplo, quien dio sus primeros pasos de manera profesional con Pucho, termina sustituyendo a Herbie Hancock en la banda de Mongo y grabando el álbum que consagró al cubano: “Watermelon Man.” (Como veremos más adelante, Corea también fue el pianista en los dos primeros discos de Bobo como líder.) Ahora con el éxito de Mongo inaugurando el ahora llamado Latin Soul, Pucho termina siendo contratado por Epic Records (filial de CBS) para grabar su primer sencillo “Darin’s Mambo,” el cual no logró montarse en la ola del “Watermelon” – y mucho menos igualar las ventas – resultando esto en debut y despedida con dicha subsidiaria. En 1966, no obstante, Pucho regresa por lo suyo y consigue contrato discográfico con la prestigiosa Prestige Records, quienes le sugieren un cambio de nombre, rebautizando la banda de manera formal como Pucho & his Latin Soul Brothers. El álbum debut con Prestige, “Tough!” – fuerte o tofe en castellano boricua – si bien no necesariamente fue un éxito comercial masivo, es considerado hoy día como el álbum que fundó lo que en Inglaterra se empezó a mercadear en los 90’s como Acid Jazz. El grupo, junto a Pucho en timbales y batería, lo conformaban entonces, de nuevo, William “Willie” Bivens (vibráfono), Norberto Apellaniz (bongó), Richard Landrum (congas), John Sprull (el “Mad Hatter,” piano), Harold Alexander (sax, flauta), Claude Bartee (sax), Vincent McEwan (trompeta) y Jimmy Phillips (bajo). A este álbum – que si bien no tenía temas de contenido social abierto sí despertó una que otra crítica velada por la audacia de Pucho en titular uno de sus instrumentales como “Vietnam Mambo” en abierto rechazo a la guerra que entonces se daba contra dicho país – le siguieron en orden “Saffron & Soul,” “Shuckin’ and Jivin’” y el consagratorio “Heat.” Para este entonces a Phillips lo sustituye brevemente William Allen antes de ser “raptado” por Mongo, Sprull se marchaba para sumarse al big band de Lionel Hampton entrando como su sustituto el recordado virtuoso Neal Creque – otro que sería “robado” eventualmente por Mongo; de hecho, es el compositor de su super éxito “Sofrito” – mientras se añadía al grupo la voz del aguerrido Jackie “Soul” Thompson – este ultimo a su vez “robado” tras dos álbumes por el sello Columbia quienes le ofrecen una fuerte suma para lanzarlo como solista. (Escuchen su apasionada versión del estándar “Georgia On My Mind,” donde incluso menciona por nombre a dos hijos ilustres de dicho estado sureño: el prócer Martin Luther King y el Rey del Soul James Brown.) Sin vocalista, los Latin Soul Brothers regresan a su formato instrumental para los álbumes “Dateline” (1969) y “Jungle Fire” (1970), este último sumando a la banda el poderío del otrora ídolo de Pucho, el mismísimo Bernard “Pretty” Purdie. Para este entonces Pucho tenía en nómina a lo que sería el dúo que le daría el sonido distintivo a la banda: los hermanos Eddie Pazant (sax, flauta) y Alvin “Al” Pazant (trompeta), con el inmortal Barry Rogers reforzándolos en el estudio con su trombón, Joe Armstrong como el nuevo conguero y el guitarrista Leo Williams.

Pucho y compañía dejan el sello Prestige buscando más control creativo en sus producciones y lanzan de manera independiente los álbumes “Yaina” (1971) y “Super Freak” (1972) sumando a bordo a la vocalista Marilyn Johnson y adoptando un sonido cada vez más cercano al funk psicodélico que para ese entonces gestaban grandes como Jimi Hendrix, Curtis Mayfield, Sun Ra, George Clinton y el grupo californiano War. Pero luego de esto sorpresivamente Pucho disuelve la banda y opta por una plaza segura tocando como baterista en un trio de jazz en el circuito de hoteles de las montañas Catskills, la cual fue su “residencia” por las próximas dos décadas. No sería sino hasta los 90’s y con la moda del Acid Jazz en Inglaterra despertando un nuevo interés por el boogaloo y Latin Soul, Pucho retoma el timbal y reactiva a su banda Latin Soul Brothers con Purdie, los hermanos Pazant y varias caras nuevas, grabando casi una decena de nuevos álbumes entre 1994 y 2004 para los sellos Milestones, Cubop y el holandés Timeless. Hoy día, aunque oficialmente retirado, si lo cucan y le pagan bien no lo duda dos veces en rearmar el timbal y hacer presentaciones reuniendo a sus Soul Brothers, por supuesto Dios Todopoderoso mediante y pandemia aparte.

Henry “Pucho” Brown, grande en estatura y aún más grande en corazón – lean en este enlace en inglés (https://www.recordonline.com/article/20160205/NEWS/160209620) la historia reciente de como compartió un premio de lotería que ganó con su mesera de siempre – es apenas el segundo afroamericano – junto al inmortal Dizzy Gillespie – en formar parte del Salón de la Fama de la Música Latina.

¡…y este de Bobo no tiene na’!

William Correa, nombre de pila del inmortal Willie Bobo, falleció harto prematuramente a sus 49 años en 1983. Pero su legado musical en la escena del jazz y en la música afroamericana – amen de uno de los pioneros del Latin Rock – sigue siendo indiscutible.

El siempre travieso y a veces problemático Willie, de ascendencia puertorriqueña y cuyo apodo artístico se lo da su profesora de música y pianista Mary Lou Williams (quien lo invita a grabar en 1951 en su álbum “Piano Contempo”), crece en el Harlem Hispano y primero se dio a conocer musicalmente como bailarín a los 12 años. Ya a los 14 tocaba bongó y de post adolescente ya tenía una reputación de bravo en el timbal. Se junta a mediados de los 50’s con un Mongo Santamaría recién llegado de Cuba y se hacen amigos íntimos: Mongo lo introdujo a los fundamentos de la rítmica cubana mientras Willie se convierte en el traductor personal del cubano, quien no dominaba el inglés. El propio Mongo es quien lo recomienda a su entonces jefe Tito Puente como sustituto del saliente Manny Oquendo. Pero al Rey del Timbal no le hacía mucha gracia la reputación de Bobo – quien tampoco era para nada modesto al alardear de su virtuosismo – pero terminó reclutándolo ante la insistencia de Santamaría. Eventualmente, y tras circunstancias polémicas por demás que ya detalláramos anteriormente, tanto Mongo como Willie salen de la organización de Puente en 1959 tras cuatro años en la orquesta y, tras varios meses co-liderando una charanga – La Sabrosa – ambos son reclutados por el inmortal Cal Tjader, con quien alcanzaron fama y prestigio recorriendo los circuitos de jazz por los próximos tres años. En 1961 y como ya mencionáramos precisamente durante la serie de programas dedicados a Tjader, Mongo y Willie regresan a Nueva York y retoman su charanga. En 1963, no obstante, ambos se separan y deciden tomar proyectos paralelos. Mientras Mongo estrenaba nuevo formato y se consagraba con su “Watermelon Man,” Bobo arma su propio grupo grabando tres álbumes para Branston Music y su emporio disquero: “Bobo, Do That Thing” (Tico, 1963), “Let’s Go Bobo” (Roulette, 1964) y “Bobo’s Beat” (Roulette, 1965).  Lamentablemente, ninguno de estos tres álbumes precursores de la fiebre del boogaloo salió con créditos de músicos, por lo que no fue sino hasta mucho después que se supo del elenco en estos primeros trabajos: Joe Farrell (sax, flauta), Clark Terry (trompeta), Chick Corea y Frank Anderson (piano), Barry Rogers (trombón, tuba), Carlos “Patato” Valdez (congas, coro), Víctor Venegas (bajo) y el propio Bobo en timbal y batería, entre otros.

Pero, y sintiéndose a la sombra de su exjefe y némesis Puente – aún la figura latina principal de Branston y Tico Records – Bobo firma con el sello Verve dando paso a su propia consagración como líder de banda y solista con el álbum “Spanish Grease” donde estrenaba nuevo sonido y se acercaba cada vez más a la fusión de lo latino con el rock-and-roll. Se desprende del piano – una movida harto inusual – en favor de una guitarra (el virtuoso Sonny Henry, a quien Bobo trae de los Cha Cha Boys de Pucho Brown) y presenta un repertorio hibrido de mambos y boogaloo neoyorquino. Es aquí en este punto, mientras tanto, que Willie comenzaba a crear la maqueta original del rock a lo latino que luego exporta al otro extremo de Estados Unidos y sirvió de prototipo para el despegue del llamado Brown Sound de grupos como Santana, Malo, Azteca y El Chicano. Junto a Henry su nuevo grupo lo conformaban ahora Melvin Lastie (trompeta, corneta), Bobby Brown (saxos tenor y alto), Jimmy Phillips (bajo, otro ex de Pucho), y el que sería su nuevo compañero de ritmo por prácticamente el resto de su carrera, el recordado virtuoso Víctor “Negrito” Pantoja. La influencia de Creed Taylor como productor y el aura de los estudios de Rudy Van Gelder en New Jersey también fueron factor de peso en su discografía inicial con Verve, que también incluyó los álbumes “Feeling Good” (1966), el exitoso “1-2-3” (1966 y donde al sexteto se le unen en el estudio grandes como José Mangual Sr, el inmortal bajista Bobby “Big Daddy” Rodríguez, el güiro de Osvaldo “Chihuahua” Martínez y, de nuevo, Patato en las congas y parte vocal), y “Bobo Motion” (1967, donde Willie y Patato hacen dupla nuevamente y donde Bobo graba la versión original del éxito “Evil Ways” compuesto por su guitarrista Sonny Henry y regrabado en 1969 por Santana). En 1968, cansado de competir en el cada vez más atestado circuito neoyorquino y en palabras suyas prefiriendo ser “el pez grande en pecera pequeña,” Bobo se muda a California y rehace su banda en aquellos lares para el álbum “Spanish Blues Band,” el cual y prosiguiendo la no muy simpática costumbre, tampoco lista a ninguno de los músicos. Su contrato con Verve culmina en 1969 con “A New Dimension” el cual se graba en Nueva York y donde Willie hace su debut formal como cantante (lo que le faltaba en voz lo compensaba con su dinamismo en tarima) – y le acompañan aquí junto a Henry y Pantoja la nómina de Chuck Rainey (bajo), Freddie Waits (batería), Johnny “Dandy” Rodríguez (bongó), el virtuoso panameño Félix Wilkins (flauta), Kenny Rodgers (sax) y, de nuevo, Jimmy Owens (trompeta, flugelhorn) y Chihuahua (güiro). Salvo por la producción independiente “Do What You Want To Do” – un álbum de 1971 harto difícil de conseguir y, curiosamente, el primero donde Willie posa en la portada con toda su banda regular – Bobo no reaparece discográficamente hasta 1975 cuando participa en la cumbre de bateristas “The Drum Session” junto a Louie Bellson, Shelley Manne y Paul Humphrey. En 1977 y tras firmar contrato de un disco con el prestigioso sello Blue Note graba el álbum “Tomorrow is Here” donde se reinventa sonoramente con una banda completamente nueva – de su elenco de los 60’s solo lo acompaña el ya insustituible Víctor Pantoja. Este es el primero de los discos donde lo acompaña quien sería su otra mano derecha durante el resto de su carrera como líder: el virtuoso trombonista Thurman Green. 1978 es el año en que Willie hace su ingreso al sello Columbia y graba sus últimos dos álbumes oficiales como líder: “Hell Of An Act To Follow” y, al año siguiente, “Bobo.” Para este entonces la banda regular la componían junto a Green y Pantoja: Steven Gutiérrez (batería), los veteranos Ronald “Ron” King (trompeta) y Errol Knowles (ex voz líder de Azteca), Welton Gill (bajo), Abel Zarate (guitarra y anterior miembro de la ya disuelta banda Malo donde sustituyó a Jorge Santana), Jim Coile (sax, flauta), David Kempton (teclados) y el debut de Eric Correa, hijo menor de Willie y quien hoy día sigue sus pasos como percusionista y cantante adoptando el nombre artístico de Eric Bobo. Como artista de Columbia, Bobo fue parte del conglomerado de artistas de CBS que viajó en marzo del ’79 a La Habana para participar del ultrasecreto festival Havana Jam (su segunda visita a suelo cubano, recuerden que ya estuvo allí 18 años antes junto a Mongo Santamaría grabando dos álbumes por esos lares).

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Aunque por voluntad propia Willie Bobo se mantuvo activo hasta literalmente tres meses antes de su muerte – una reunión con su antiguo amigo y jefe Mongo en el Playboy Jazz Festival – finalmente sucumbe al cáncer en septiembre de 1983.

Continuaremos…

PODCAST – HABLANDO EN CLAVE – BOOGALOO FILES IV/ SOUL MONTUNO: Tres vías hacia el Latin Soul…

DISCOGRAFÍA SELECTA PARA ESTE PROGRAMA:

 

Intro:

  • Harvey Averne: Dynamite [1969, Barry Rogers – trombón; Eric Gale – guitarra]
  • Pucho & his Latin Soul Brothers: The Groover [1967, Willie Bivens – vibráfono; Vincent McEwan – trompeta; Claude Bartee – sax; Harold Alexander – sax, flauta]
  • Willie Bobo: Evil Ways (version original) [1967, Bobby Brown – sax]

 

Harvey Averne:

  • My Dream [1968, Kenny Seymour – vocal]
  • Can You Dig It [1969, Kenny Seymour – vocal]
  • Struttin’ Slow [1969, Barry Rogers – trombón; Eric Gale – guitarra]
  • Come Back, Baby [1969, Kenny Seymour – vocal]
  • Gotta Do My Number [1969, Jimmy Owens – trompeta]
  • Accept Me [1969, Kenny Seymour – vocal]
  • Stablishment [1970]
  • Come Together (*inédito) [1970, Tommy López Sr – congas; Joe Beck – guitarra]
  • Got To Have Brotherhood [1970, Kenny Seymour – vocal]
  • Heavy Duty [1971, Larry Harlow – teclados; Steve Monge – guitarra]
  • Para Ti [1971, Harvey Averne – vibráfono; Ismael Miranda, Héctor Lavoe, Willie Colón – coros]
  • Girl From the Mountain [1971, Ellie Greenwich, Ron Dante, Toni Wine, Ismael Miranda – coros; Johnny “Dandy” Rodriguez – congas; Bobby Porcelli – sax, flauta]
  • El Cayuco [1971, Andy González – bajo eléctrico; Nicky Marrero – timbales; Ismael Miranda, Héctor Lavoe, Willie Colón – coros]

 

Pucho & his Latin Soul Brothers:

  • Got Myself a Good Man [1970, Pucho – drums; Joe Armstrong – congas]
  • Vietnam Mambo [1966, Willie Bivens – vibráfono; Vincent McEwan – trompeta; Claude Bartee – sax]
  • Strange Thing Mambo [1966, Willie Bivens – vibráfono; Vincent McEwan – trompeta; Claude Bartee – sax]
  • Georgia On My Mind [1968, Jackie “Soul” Thompson – vocal; Neal Creque – piano]
  • Dateline [1969, Barry Rogers – trombón; Al Pazant – trompeta; Eddie Pazant – sax]
  • Pucho’s Descarga [1993, Pucho – timbales]
  • Chitterlings Con Carne [1971, Eddie Pazant – flauta]
  • San Juan 2000 [1971, Willie Bivens – vibráfono; Joe Armstrong – congas]
  • Yaina [1971, Joe Armstrong – congas]
  • Why (Scusa, Scusa) [1972, Marilyn Johnson – vocal]

 

Willie Bobo:

  • Chickadee [1963, Barry Rogers – tuba; Chick Corea – piano, compositor]
  • Diferente [1963, Joe Farrell – sax; Chick Corea – piano, compositor]
  • Guajira [1963, Clark Terry – trompeta; Chick Corea – piano, compositor]
  • Let’s Go Bobo [1964, Eric Gale – guitarra, Chick Corea – piano]
  • Bon Sueno [1965, Willie Bobo – timbales]
  • Spanish Grease [1965]
  • Ain’t That Right [1967, Patato – vocal]
  • Shingaling, Baby (original en español) [1967, Patato, Willie Bobo, José Mangual Sr – coros]
  • Elation [1965, Willie Bobo – timbales; Melvin Lastie – corneta]
  • Lisa [1968, Felix Wilkins – flauta; Jimmy Owens – trompeta; Kenny Rodgers – sax]
  • Always There [1978, Ron King – trompeta; Willie Bobo – timbales]
  • Funk De Mambo [1977, Thurman Green – trombón]
  • Theme from Kojak [1979]
  • Medley: Always There – Bobo’s Tune – Also Sprach Zarathustra [en vivo Montreux Jazz Festival 1979, Willie Bobo – timbales; Gary Bias – sax, Thurman Green – trombón; Ron King – trompeta; Victor Pantoja – congas]

HABLANDO EN CLAVE

Escrito: Tommy Muriel

Edición: Angelina Medina Quiroga

Sección Original de Herencia Rumbera Radio

Lima – Perú

Marzo 2021

Un comentario en “SOUL MONTUNO: Tres vías hacia el Latin Soul…”

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