FANIA FUNK-CHÉ: La apuesta gringa de la Fania All-Stars…

The Boogaloo Files, Vol. 5: Ensayo por Tommy Muriel para Hablando En Clave. ®

Intro.

 Fania Records desde sus inicios fue considerado en Nueva York como la versión latina (hispana) de Motown. Y, probablemente con esto en mente, su codueño y presidente Jerry Masucci, su igualmente codueño, director y encargado de producción, artistas y repertorio (A&R) Johnny Pacheco y el coproductor ejecutivo Harvey Averne ya visionaban la manera de llegarle a esa audiencia afroamericana que seguía precisamente a Motown y a sellos más aguerridos – o más negros aún, si lo quieren ver así – como Stax. Así las cosas, la propia Fania All-Stars, la eventual reunión cumbre de estrellas que nació de una modesta sesión de descarga en 1968, tampoco escapó de esta trama. Esta es la historia de esa apuesta al crossover que, si bien se piensa que nació oficialmente en los 70’s con su serie de cuatro álbumes para CBS y su filial Columbia Records, vino incluso desde la misma concepción de este trabuco.

La trama inicial: Red Garter y Uptite Records…

Como mencionamos en el capítulo anterior e idea del propio Averne, Fania lanza en 1968 un poco recordado subsello de corta duración de nombre Uptite, donde se lanzarían en formato de sencillos de 45rpm temas de artistas en la onda del R&B y Soul como Joe Bataan, el propio Averne y otros actos que nunca sacaron álbumes de larga duración para Fania como Billy Hamlin, Ronnie James, Parrish Broxton y el grupo 125th Street Candy Store. La idea obvia con esta subsidiaria Uptite – cuya vida útil corrió apenas entre 1968 y 1970 – era apelar a la audiencia afroamericana que ignoraba los sencillos de la marca Fania al etiquetarlos, no faltaba más, como música latina.

Ese mismo año ’68 Jack Hooke le sugiere a Masucci una noche de descarga donde diera a conocer el talento de su naciente catálogo de Fania Records – sello que, en este entonces, apenas tenía 4 años de fundación y con un elenco aun no tan definido, pero ya con estrellas reconocidas a bordo como un post-Watusi Ray Barretto e incipientes estrellas en ciernes como Bataan, Larry Harlow, Bobby Valentín y un aun adolescente Willie Colón. Surge entonces esa sesión en el club Red Garter donde se presentaba a la Fania All-Stars de manera formal, pero – y sesión de descarga al fin – no era una orquesta formal y firme como la veríamos años después y a pocas cuadras de distancia en el Cheetah, sino varios artistas constantemente entrando y saliendo de tarima entre estrellas invitadas – como Tito Puente, Eddie Palmieri, Jimmy Sabater y Ricardo Ray – y el talento nuevo de la empresa. De esta presentación surgen los dos volúmenes de “Live At Red Garter” donde para sorpresa de nadie Bataan – entonces el vendedor estrella de Fania – era la figura más destacada; tanto así que paralelo a este material en vivo Masucci convoca a buena parte del elenco que tocó esa noche para grabar dos sencillos en los estudios Beltone bajo la supervisión de Richard Alderson: el principal sencillo en promoción “Country Girl/City Man” con Bataan a dúo con Dolores “La La” Brooks y su versión instrumental titulada “Red Garter Strut” donde el solista lo es un saxofonista a quien no acreditan en ningún momento, mismo caso que ocurre con el baterista y bajo eléctrico que también graban aquí. Con estos dos discos vendiendo discretamente la cosa no pasó a mayores, concentrándose Fania entonces en depurar su elenco, atrayendo figuras nuevas, afianzando a los que ya sostenían económicamente al sello y saliendo de varios contratos que no rindieron fruto… (y en esta última redada, irónico como suena, estuvo a punto de caer Willie Colón de no ser por ese “Che Che Cole” que cambió su historia en 1970 y eventualmente la de este género como lo conocemos). En cuanto a la Fania All-Stars como institución y como es sabido, esta no arranca de manera oficial hasta 1971 con su consagratorio concierto en el Cheetah y la jugada maestra de Masucci, Harlow y Leon Gast de filmar todo junto a escenas cotidianas del Nueva York hispano de ese entonces y lanzar todo esto en la película “Our Latin Thing.”

La apuesta del Yankee Stadium y el primer crossover oficial….

Ya con la Fania All-Stars convertida en todo un fenómeno mediático en 1973 gracias a “Our Latin Thing” y con Fania como sello ahora eclipsando con esta movida a sellos tradicionales como Tico y Alegre – los cuales eventualmente adquiere dos años después – Masucci y Pacheco apuestan a un reto aun mayor. Meses después del fallido intento de Joe Bataan de montar un festival de salsa y rock latino en el Shea Stadium (hogar de los Mets de Nueva York en el beisbol de Grandes Ligas) estos apuestan a que pueden llenar por sí solos el Yankee Stadium y que – al igual que el concierto en el Cheetah – esta presentación se iba a filmar también. Y, por aquello de añadir más leña al fuego, Masucci igualmente apuesta a que su tribu estelar podía tocar más que meramente música latina – o salsa, por más señas – por lo que al set tradicional se le añadiría al final un segundo set donde la Fania tocaría un híbrido latino con destellos de jazz, funk y rock. Esta no necesariamente era una idea fresca – tomando en cuenta que uno que recién firmaba con el roster en ese entonces, el inmenso Mongo Santamaría, ya llevaba una década haciendo justamente eso – pero así la promovieron. Como es historia que ya se ha narrado en infinidad de ocasiones y no es propio repetirla en su totalidad aquí, esta noche histórica llegó a su abrupto final cuando, tras los actos iniciales de los grupos de rock latino Café y Seguida, la naciente Típica’73, Mongo y su propio grupo, El Gran Combo desde Puerto Rico, el primer set de la Fania y un intermedio con el rey del Afro-Pop Manu Dibango y su grupo, la Fania apenas pudo completar la primera canción de este segundo set – el descomunal duelo de congas entre Barretto y Mongo – cuando literalmente se les vino la casa encima con los fanáticos abarrotando el terreno de juego y eventualmente la tarima forzando el cierre faltando aún cinco temas más. Con este concierto ya señalado como la base fílmica de lo que sería la segunda película del sello – “Salsa” – los siguientes dos años veríamos a Fania Records barajando maniobras y estrategias con relación a este material. Primeramente, se convocó a buena parte del trabuco en tarima esa noche junto a los invitados Dibango, Billy Cobham, Jorge “Malo” Santana y Jan Hammer a los estudios Good Vibrations – a partir de 1977 La Tierra Sound – para grabar precisamente los cinco temas que no pudieron tocar esa noche en el Yankee para, junto a dos temas del primer set de dicho concierto parir el álbum intermedio “Latin – Soul – Rock” (1974) cuyo título ya daba fe de las intenciones de Masucci para con su orquesta estelar. Al año siguiente y, valga la redundancia, siguiendo con los planes estratégicos con miras a la inminente película que estrenarían en 1976, Fania lanza finalmente los dos volúmenes de “Live At Yankee Stadium.” De nuevo y aclarando, estos dos álbumes titulados de tal manera siguiendo la línea narrativa con miras a la película, aunque se establece en sus contraportadas que el material publicado era de dos conciertos: ese primer set en el Yankee y un concierto efectuado tres meses después (noviembre ’73) donde la Fania inauguraba el Coliseo Roberto Clemente (recital del cual, a final de cuentas, se seleccionaron 6 de las 10 canciones escogidas para estos dos discos).

El “matrimonio” con Columbia… (y su divorcio 4 años después):

Delicate & Jumpy

1975 también fue el año clave en esa propuesta transición de Fania al mercado anglosajón. Con el fenómeno salsero – y la música latina en general – escalando peldaños finalmente tras el debut de una categoría latina dentro de los premios Grammy ese mismo año, multinacionales como CBS (hoy Sony) y Atlantic – que anteriormente le habían cerrado las puertas de par en par a este mercado tras el cierre diplomático con Cuba en 1959 – ahora despertaban un renovado interés. No es para menos tomando en cuenta – y esto hoy en día aún es realidad – que estas empresas funcionan cual tiburones oliendo sangre o misiles buscadores de calor: donde ven posibilidad de hacer buen billete les caen con todo. Y CBS, quienes ya se apuntaban un éxito masivo acaparando el mercado de baladas en español cuando adquieren un acuerdo de distribución con Caytronics en 1972, no lo pensó dos veces cuando un envalentonado Masucci – tras el éxito de su primera película y el concierto en el Yankee – se les acercó buscando la manera de colar a su Fania All-Stars en el mercado anglo. Así las cosas, firman acuerdo de distribución en octubre del ’75 y la vaina, al menos en el papel, pintaba de maravillas: la principal orquesta de salsa – y una autentica maquinaria de hacer dinero ahora con potencial de llenar grandes estadios – ahora con el respaldo de una todopoderosa maquinaria promocional como Columbia que les garantizaba aun mayor cobertura.

Y entonces llegaron los peros. El primero – grandísimo, por cierto – era que con miras a penetrar el mercado anglo CBS obliga a reinventar a la Fania All-Stars. Entonces la orquesta es reducida a su núcleo rítmico: su líder Pacheco, Barretto, Valentín, Nicky Marrero en timbales, Roberto Roena en el bongó y el debutante Papo Lucca – quien ya sustituía a un rebelde Harlow en la gira del ’75 – y se les toman nuevas sesiones de fotos. Y en noviembre de ese año ’75 CBS convoca al sexteto – el naciente Fania Six – y a Masucci a los prestigiosos estudios Sound Factory en Hollywood donde se reunirían con los productores designados Eugene “Gene” Page Jr. (1940-1998) y su hermano William E. “Billy” Page II – compositores, arreglistas y pianista y guitarrista respectivamente. El sexteto grabaría pues, al pie de la letra, las bases de los arreglos que trajeron a bordo los hermanos Page – quienes nunca en su vida habían trabajado con artistas hispanos y desconocían por completo el bagaje de estas seis bestias sueltas – y a los cuales se añadiría luego el gancho de venta de Steve Winwood en la guitarra como artista invitado y, aunque no se les menciona en los créditos del eventual álbum, buena parte de la batería de músicos de estudio que los Page le montaron a Barry White para conformar su Love Unlimited Orchestra: George Bohanon (trombón), Ed Greene (batería y sobre cuyos brazos descansaba el sonido de esta otra agrupación), los jazzistas Ernie Watts (saxofón tenor y flauta) y Tom Scott (saxofón alto y flauta), Ray Parker Jr. (guitarrista, arreglista y futuro millonario tras componer la banda sonora de la taquillera película “Ghostbusters”) y el veterano arreglista George Annis, entre otros que paralelo al taller con White – quien tampoco acostumbraba a listar a sus músicos en sus álbumes por aquello de que la estrella soy yo (¿les suena familiar?) – también eran regulares en las sesiones de los propios hermanos Page como solistas.

El producto final – el insólito “Delicate And Jumpy” (1976) – vino pues condenado al fracaso desde su propia incepción. CBS lo mercadeó harto agresivamente como lo que nunca fue: un álbum de salsa (inclusive – y con la grandilocuencia propia de una multinacional – se mercadeaba este álbum como el inicio del llamado Latin Crossover). Y, por otro lado, esa fiel audiencia salsera ahora se iba en desbandada repudiando un desabrido álbum que, en lugar de rabiosas descargas como lo sugerían las fotos de contraportada tomadas en un concierto de la Fania en Cannes, Francia, lo que traía a bordo era ni más ni menos una versión aguada de la Love Unlimited con varios salpiques de percusión latina aquí y allá… En fin, todo lo contrario. Pero estas sesiones dejaron par de sorpresas, una de ellas mucho más agradable. Por un lado, las sesiones de este álbum dejaron un tema inédito que nunca se incluyó en el producto final de nombre “Salsa Street.” Por el otro, en una de las fechas Gene Page se excusó por enfermedad y los Seis de la Fania tenían pues todo un día de estudio pago y nadie supervisando, así que Masucci sin poner reparos dejó que estas seis bestias sueltas descargaran a gusto y gana en la madre de los estudios y con la mejor tecnología e ingenieros de grabación disponibles – en ese entonces – a bordo. Es de esta otra sesión que surge el tan antológico como obscuro “California Jam,” álbum que sin embargo no ve la luz sino hasta 1980 cuando culmina el contrato con CBS.

Rhythm Machine.

El segundo asalto de este combate pactado a 4 con CBS tuvo una mucha mejor planificación y acogida. Entra en escena el maestro Jay Chattaway, quien venía de un imponente éxito como productor y arreglista con el álbum “Chameleon” con el que catapultó al estrellato en suelo estadounidense al ya estelar trompetista canadiense Maynard Ferguson. Gracias a esto y su trabajo con el también inmortal Gato Barbieri en su álbum “Caliente” CBS le asigna a Jay y al pianista Bob James – quienes estaban a cargo de otra sucursal de este sello, Tappan Zee – que trabajaran con esta banda latina que tenían en roster y no sabían qué hacer con ella: la Fania All-Stars. Contrario al caso de los Page, Chattaway sí hizo su asignación, familiarizándose no solo con el sexteto de Fania, sino con el también inmenso Louie Ramírez – quien se sumaba a bordo para esta otra aventura – y, sobre todo, con el estilo de música de estos siete y su escena, yendo a presentaciones donde estos tocaban con sus respectivos grupos y presenciando ensayos de estos. La cosa, pues, corrió mucho mejor a nivel artístico con la Fania y Chattaway entendiéndose mucho mejor y colaborando en partes iguales, aunque eso no quiere decir que no hubo su buena dosis de controversia.

Ya para este entonces Barretto – quien buscaba su propio crossover como solista, tenía planes paralelos con el sello Atlantic y dejaba atrás su silla en la Fania, sustituyéndolo a partir de verano de 1976 el propio Mongo Santamaría, cuya propia historia de amor y odio con el sello llegaba a un punto neurálgico en estas sesiones. Si bien Mongo alababa el que Fania le diera libertad absoluta para grabar a su banda con su propio material y sin restricciones, es sabido que estaba en franca guerra con el término salsa en sí, oponiéndose a que su álbum del ’76 con su compatriota Justo Betancourt fuese mercadeado como tal. Por otro lado, su nada ortodoxo estilo en las congas también creaba fricciones en esta sesión de estudio con Columbia, donde Pacheco y Chattaway le pedían – al menos en los números de salsa como tal – que tocase más pausado y con más afinque. Y sobre su participación en este álbum aun al sol de hoy hay mil y una conjeturas. Unos dicen que Mongo nunca culminó esta grabación y la sesión donde se grabaron los tres temas salseros (y principales sencillos de promoción de este álbum) la completaron Pacheco y Roena alternando en las congas – esta es por ejemplo la versión que aprendí del recientemente fenecido maestro Jimmie Morales en una de nuestras últimas conversaciones en Facebook. Otros como su sobrino y también percusionista Roberto Santamaría incluso alegan que Mongo nunca pisó el estudio de grabación, pero sí accedió a que su nombre apareciera en los créditos. Y por otro lado está la revelación del también maestro bajista Pucho Souffront (ex miembro del Apollo Sound de Roena, de la banda Salsa Fever y de la orquesta de Cheo Feliciano en los 80’s, entre otros), quien cuenta que finalizada una presentación con el Apollo el propio Roena le mostró un cassette con la grabación original de uno de los temas – “Juan Pachanga” – donde Roena terminó regrabando las partes de congas que Mongo había grabado inicialmente. Otra fuente, el colega timbalero y amigo Ronald Becerra (el compay menta’o), asegura que en el tema “En Órbita” – único tema de este álbum donde toca todo el elenco de músicos de la Fania All-Stars, no solo el sexteto rítmico – el conguero lo es Johnny “Dandy” Rodríguez, el eventual suplente de Mongo en el elenco de la Fania a partir de 1977. En fin, amigo lector que me ha seguido hasta este párrafo, es cuestión de escuchar detenidamente este disco. Una futura sesión que el propio Chattaway produce para Mongo en 1979 – el agridulce “Red Hot” para Columbia – también arroja algo de luz sobre qué realmente pasó con Mongo en esta sesión con Fania: en este otro producto la participación de Santamaría se reduce a varios cameos con solos de conga y bongó a lo largo del mismo con otro conguero – Jimmy Maelen – grabando la base… (Y hablando de Cheo, he aquí otra controversia que se suscitó durante estas sesiones de “Rhythm Machine:” él era el convocado para grabar el tema “Juan Pachanga,” pero ante la negativa de Masucci a que el negro que suda miel por los poros le pusiera voz a dos canciones de una sesión que Eddie Palmieri también grababa para CBS ese año ’77 – el eventual e igualmente polémico álbum “Lucumí, Macumba, Voodoo” – Mr. Familia no solo se negó a grabar la canción, sino que tampoco participó de las giras de la Fania ese año en represalia.)

Otra anécdota, esta mucho más liviana y jocosa, la cuenta uno de los coristas convocados a esta grabación, el igualmente inmortal Luis “Melón” Silva. De acuerdo al legendario cantante mexicano, los seis coristas – Rubén Blades (autor junto a Ramírez de “Juan Pachanga” y quien terminó poniendo la voz definitiva ante la negativa de Cheo), Adalberto Santiago, Ada Chabrier, Héctor Casanova, Nancy O’Neill y el propio Melón – sudaron la gota gorda con el fraseo típico brasilero que Chattaway buscaba para el tema que él aportó a la sesión – “Jubileo” – hasta que luego de varios intentos sin éxito llamó en una fecha posterior solo a tres de ellos (Blades, Nancy y Melón, precisamente los únicos tres con previa experiencia en música brasileña) para dar con la toma definitiva. Al final de las grabaciones del álbum Chattaway les envió una postal individual a estos tres dándole las gracias por “salvarle el tema.”

Como mencionado arriba, esta grabación fue mucho mejor pensada y planificada, consiguiendo buenas reacciones en el mercado jazzista – principal mercado al que fue orientado el mismo – con los sencillos “Juan Pachanga,” “En Órbita” y “Ella Fue” (este último lo mas cercano y por mucho que estuvo la Fania de conectar un éxito crossover) siendo el gancho para que el salsero promedio le diera algo de cariño a este disco.

Spanish Fever.

Complacidos con los resultados de “Rhythm Machine,” CBS reasigna a Chattaway como productor del siguiente álbum de la Fania All-Stars. Peeeeeero, ahora pretendían que se pariera un álbum que apelara a tres mercados diferentes: a la audiencia jazzista también querían agregarle la fanaticada que seguía el ritmo de moda en ese entonces – el hustle o disco music – mientras que CBS, de nuevo y precisamente en modo hustle (“joseador” en buen boricua o tiburón oliendo sangre), buscaba entrar por la puerta grande al género salsero, por lo que se haría en esta ocasión un lado anglo y un lado latino. En esta ocasión Pacheco – quien sí criticó abiertamente la ausencia de material latino en el álbum de 1976 – estuvo de acuerdo con la movida, buscando ese punto medio que atrajera al gringo promedio a patrocinar eventualmente la música propia de Fania y sus artistas. Por mucho el más ambicioso, arriesgado y costoso y mejor trabajado de los cuatro álbumes que hizo la Fania – o los Fania Six, ahora con Johnny Rodríguez oficialmente como el nuevo conguero y la adición oficial de Ismael Miranda, Luis “Perico” Ortiz y los propios Blades y Ramírez como coestelares – este trajo a varios nuevos chefs a menear la olla: el ya legendario arreglista Bill Eaton (quien trabajó de lleno en “Ella Fue” en el álbum anterior), el igualmente legendario guitarrista Eric Gale (antiguo colaborador de Harvey Averne, coautor y solista estrella en “Ella Fue” y coautor también de dos temas en esta sesión, más detalles en breve), los arreglistas Ray Coen y Ricardo Marrero, un injustamente ignorado en los créditos Ángel “Cachete” Maldonado en el batá (primera y única vez que la Fania All-Stars usa este instrumento afrocubano en una grabación oficial) y una caravana de invitados de lujo que incluían al propio Ferguson, el ya consagrado saxo alto David Sanborn, el legendario flautista de jazz (y antiguo discípulo de Mongo) Hubert Laws y los guitarristas Jay Berliner, Jeff Layton y Joe Caro. Y junto a estos una versión agrandada de la orquesta de planta de CBS: genios de la talla de Jon Faddis, Randy Brecker, Tom Malone, Gary King y el baterista Alan Schwartzberg, entre muchos otros que incluso trabajaron el álbum anterior. Y no solo no se escatimó en cuanto a elenco, sino tampoco en cuanto al aspecto técnico de este proyecto: este álbum se grabó en el fastuoso y mítico Power Station Studios bajo la supervisión del legendario ingeniero de sonido Bob Clearmountain.

Los temas que Gale trajo en esta ocasión – “Qué Pasa” y “Donde” – tienen su historia también. Ambos ya Gale los había grabado en 1975 en una injustamente ignorada sesión que grabó en Jamaica bajo el título de “Negril” (y los títulos originales de estos dos temas que luego retoma con Pacheco lo son “East Side, West Side” y “Negril Sea Sunset,” respectivamente). Para esta otra sesión del ’75 lanzada bajo el sello local Micron y grabada junto a parte de la crema y nata de músicos de la hermana isla incluyendo a los entonces miembros de la banda de Bob MarleyThe WailersPeter Tosh (segunda guitarra), Aston Barrett (bajo) y Sparrow Martin (batería), Gale aunque líder de la sesión y autor de 7 de los 8 temas aquí – el otro lo es una versión instrumental del éxito de Marley “I Shot The Sheriff” – no podía aparecer en la portada como líder por su contrato vigente entonces con Creed Taylor y su sello CTI, por lo que el álbum salió solo con una ilustración en blanco y negro y el título “Negril” – nombre de la villa costera y uno de los principales destinos turísticos de Jamaica – lo que a su vez trajo mucha confusión. En posteriores reediciones este álbum salió acreditado a Tosh e inclusive en Inglaterra se le acreditó a un grupo de igual nombre que el título del álbum y que nada en absoluto tenía que ver con esta producción. Incluso en futuras ediciones el dueño del sello Micron – Michael Johnston – se acredita a sí mismo como productor en lugar de Gale. En cuanto a las versiones que Gale grabó de estos dos temas con Fania – y en una muestra de cuan adelantado este disco estaba a su tiempo – noten al final de “Donde” al propio Gale, Schwartzberg y los Seis de la Fania plasmando el primer prototipo del famoso “caballo funkeado” con el que Sergio George se haría millonario casi dos décadas después recetándole el mismo patrón rítmico a nuevas voces como Marc Anthony, India y Víctor Manuelle… (y en el otro tema – “Qué Pasa” – casi al final del mismo escuchen a Nicky Marrero – solista en este tema junto a Gale y Sanborn – payaseando en el micrófono gritando “hey, man, ¿qué pasa? ¿qué pasaaaa?” quizás sugiriendo indirectamente el título que finalmente se escogió y el coro que se grabó después… de hecho, y buscando balancear la cosa, escuchen a Casanova gritando sobre la moña del tema).

El proyecto generó un Disco de Oro y una nominación al Grammy, amén de un señor himno salsero de nombre “Coro Miyare” y el infaltable “Sin Tu Cariño” (primera colaboración oficial en conjunto de Blades y Ricardo Marrero antes de 6 Del Solar), pero se quedó corto ante las pretensiones que tanto Columbia como Masucci tenían para con esta producción.

 Crossover

El último de los cuatro álbumes de la Fania All-Stars para CBS fue también el más desesperado de los intentos de Masucci de entrar al mercado anglo (hasta ese entonces). Con Chattaway envuelto en otros proyectos, CBS le asigna este otro al entonces harto popular Vince Montana Jr., creador del sonido Philadelphia y artífice de la Salsoul Orchestra, la abanderada por excelencia del hustle de los 70’s y del sello discográfico al que le debe su nombre (sí, el mismo que fundase originalmente Joe Bataan con los hermanos Ken y Joe Cayre, ahora sin el afrofilipino de accionista). Y, de nuevo, repitiendo la insólita pifia de tres años antes conDelicate And Jumpy,” Masucci viaja a Philadelphia – esta vez no con el sexteto solo, sino toda la orquesta de planta de la Fania incluyendo al ingeniero de sonido Irv Greenbaum – para acuartelarse en los estudios Sigma de Montana y a merced de la voluntad de este último como productor. El lado A de este disco contiene tres de los mejores arreglos jamás grabados por la Fania en estudio, especialmente el “Isadora” de Tite Curet Alonso en arreglo conjunto de Ramírez y Montana y con Celia Cruz en la parte vocal y el tema de apertura “Los Bravos” presentando oficialmente al innovador e igualmente inmortal Sal Cuevas como nuevo bajista. El lado B – y para cual Montana trajo a su propia piña de músicos y cantantes – resultó ser, quizás predeciblemente tomando en cuenta el molde inicial para este proyecto, otra versión aguada de la banda que pretendían emular esta vez, en este caso la Salsoul Orchestra con todo su consabido cliché (y posiblemente hasta polvos incluidos) …

Todo Tiene Su Final…

Luego de este agridulce álbum, el cual también fue nominado a un Grammy, Fania y CBS se dijeron adiós mutuamente, tras la multinacional optar por no renovarle contrato al All-Stars. Pero Masucci no dejaría de intentar el crossover con su orquesta estelar: en 1981 se reúne con Chattaway para grabar bajo Fania Records el álbum “Social Change,” con el cual un despechado Jerry apostó a que podía conquistar el mercado gringo sin necesidad de una multinacional. No lo logró, pero artísticamente hablando el álbum tiene sus joyas: quien quiera que fuese el de la idea de que si Gato Barbieri (invitado especial en esta sesión junto a Gale) pegó en grande con un cover de Carlos Santana – “Europa” – lo podía repetir versionando otro tema suyo aquí se apuntó un batazo con la versión del argentino y los nuevos Fania Six de “Samba Pa’ Ti.” En el último y más desesperado de los intentos crossover de Masucci para con su Fania All-Stars, estos graban la banda sonora de la fallida película “The Last Fight” al año siguiente con los resultados que ya conocen. Aunque al menos dos de los implicados en este otro proyecto sí lograron su pase a Hollywood: Rubén Blades en calidad de actor y el propio Jay Chattaway, cuyo trabajo aquí fue el preludio a su propia consagración cuando de aquí pasa a hacer la banda sonora de varias películas de Chuck Norris y el mejor rol de su vida con la música de “Star Trek: The Next Generation” y sus secuelas, ganando incluso un premio Emmy en 2001. Un último intento crossover con la Fania All-Stars se da durante las sesiones del álbum “Viva La Charanga:” grabado en diciembre del ’85 y con Fania Records reducida a la sombra del monstruo que una vez fue, como parte de los varios temas que se quedaron en el tintero y no se incluyeron en el producto final grabaron en formato de charanga versiones de los éxitos “Smooth Operator” de Sade y “Don’t You Worry About a Thing” de Stevie Wonder, los cuales Masucci – en otra desatinada decisión – decide retomar añadiendo instrumentación adicional (un saxofonista anónimo, un coro femenino igualmente anónimo, la batería de un Nicky Marrero ausente en la sesión original y la guitarra eléctrica de Francisco Navarro) para el subsiguiente álbum “Bamboleo.” Posiblemente – y esta es mi opinión muy personal – si estos dos temas se hubiesen dejado tal y como se grabaron originalmente en el álbum de 1986 y se hubiesen incluido en el mismo hubiesen funcionado mejor amén de darle un buen contraste al material con el que rendían homenaje a José Fajardo y la Aragón de Cuba sin desvirtuar del todo el concepto. Pero, de nuevo, Fania Records a estas alturas del cuento ya era la sombra de lo que una vez fue.

En cuanto a la antigua CBS – hoy Sony – y su intento de penetrar el mercado salsero, finalmente lograrían su cometido ya entrado los 90’s con un llamado príncipe y seguido poco después por el caballero y un cara de niño…y desde luego que la salsa como la conocimos ya entraba en otra metamorfosis, pero eso ya es cuento para otra ocasión.

[Y sí, en cuanto a ese Latin Crossover – o Pop Latino – que la propia CBS intentó implantar en 1976 con la Fania All-Stars… pues ese suceso no se haría realidad sino hasta tres décadas después, pero con una nueva cepa de artistas que como mucho o solo vestían pañales en ese año ’76 o aún estaban por nacer… Así de adelantada a su tiempo estuvo esta apuesta, mucho más allá de ese dichoso “caballito funkea’o.”]

 Continuaremos…


DISCOGRAFÍA SELECTA PARA ESTE PROGRAMA:

Intro:

  • Ella Fue [1977, Eric Gale – guitarra]

60’s (Red Garter):

  • Richie’s Bag (en vivo) [1968, Joe Bataan – vocal; Ricardo Ray – piano; Willie Colón – trombón]
  • If This World Were Mine (en vivo) [1968, Joe Bataan, Dolores “La La” Brooks – vocal]
  • Country Girl/City Man [1968, Joe Bataan, Dolores “La La” Brooks – vocal]

1973- ’74:

  • Chanchullo [1974, Jorge Santana – guitarra; Ray Maldonado – trompeta; Willie Colón, Pete “El Conde” Rodríguez – vocal]
  • Mama Guela [1974, Jan Hammer – órgano Hammond; Willie Colón – trombón; Willie Colón, Pete “El Conde” Rodríguez – vocal]
  • There You Go [1974, Jan Hammer – órgano Hammond]
  • Soul Makossa (en vivo Coliseo Roberto Clemente) [1973, Manu Dibango – sax, vocal; Larry Harlow – órgano Hammond; Ricardo Ray – piano]

1976- ’79 (Columbia Records):

  • Picadillo [1976, Steve Winwood – guitarra; Papo Lucca – piano; George Bohanon – trombón]
  • I’ll See You Again [1976, Papo Lucca – piano]
  • Guajira Pa’ Los Pollos [1976- ’80, Johnny Pacheco – flauta; Papo Lucca – piano; Ray Barretto – congas]
  • Seis Con El Mismo Sabor [1976- ’80]
  • Veraõ Vermelho [1977, Johnny Pacheco – flauta; Randy Brecker – flugelhorn; Gloria Agostini– arpa]
  • Juan Pachanga [1977, Rubén Blades – vocal; Louie Ramírez – vibráfono; Bobby Valentín – bajo]
  • En Órbita [1977, Nicky Marrero – timbales; Luis “Perico” Ortiz – trompeta; Bobby Valentín – bajo]
  • Donde (Negril Sea Sunset) [1977- ’78, Eric Gale – guitarra]
  • Qué Pasa (East Side, West Side) [1977- ’78, Eric Gale – guitarra; David Sanborn – sax; Nicky Marrero – timbales]
  • Eric Gale: Negril Sea Sunset (Micron Records) [1975, Eric Gale – guitarra]
  • Eric Gale: East Side, West Side (Micron Records) [1975, Eric Gale – guitarra]
  • Eric Gale: I Shot The Sheriff (Micron Records) [1975, Eric Gale, Peter Tosh – guitarra]
  • Coro Miyare [1977- ’78, Roberto Roena – bongó; Luis “Perico” Ortiz – trompeta]
  • Te Pareces A Judas [1977- ’78, Ismael Miranda – vocal]
  • Sin Tu Cariño [1977- ’78, Rubén Blades – vocal; Louie Ramírez – vibráfono; Papo Lucca – piano; Roberto Roena – bongó]
  • Isadora [1979, Celia Cruz – vocal; Eric Gale – guitarra]
  • What a Big Thing [1979, Papo Lucca – piano; Lewis Kahn – trombón]
  • Los Bravos (aka Descarga #3) [1979, Sal Cuevas – bajo; Luis “Perico” Ortiz – trompeta; Louie Ramírez – vibráfono]

1980’s:

  • Samba Pa’ Ti [1981, Gato Barbieri – sax]
  • Smooth Operator [1986- ’88, Francisco Navarro – guitarra]
  • Vente Conmigo (en vivo Village Gate) [1989]
  • Allegria (en vivo Village Gate) [1989, Francisco Navarro – guitarra; Johnny Pacheco, Frankie Morales – vocal; Nicky Marrero – timbales]

PODCAST – HABLANDO EN CLAVE – BOOGALOO FILES V: FANIA FUNK-CHÉ

HABLANDO EN CLAVE

Escrito y Presentación: Tommy Muriel

Edición: Angelina Medina Quiroga

Programa y Sección Original de Herencia Rumbera Radio

Lima – Perú

Mayo 2021

3 thoughts on “FANIA FUNK-CHÉ: La apuesta gringa de la Fania All-Stars…

  1. Una pequeña corrección a motu proprio: el verdadero apellido de la ejecutante del arpa en la versión de la Fania de Veraõ Vermelho lo es Agostini. Lanzaroni es violonchelista.

    A cualquiera se le escapa una… O par…..
    T

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