UN DÍA COMO HOY… 23 DE ABRIL

1888

Nace Fernando Arizti en La Habana, Cuba. Pianista y pedagogo cubano, formador de notables talentos entre los que se destacaron Nicolás Ruíz Espadero, Angelina Sicouret Destruge, su hija Cecilia Arizti Sobrino, entre otros. A los siete años de edad inició sus estudios musicales; fue discípulo de Agustín Cascante, Eneas Elías y Juan Federico Edelmann. En 1842 se trasladó a París donde estudió con Friedrich Kalkbrenner. Luego se marchó a España y allí ofreció recitales en Madrid y Vizcaya en compañía del maestro Pablo Desvernine.

Regresó a Cuba en 1848 y aquí se dedicó al magisterio. Era un excelente pianista, y se destacaba por su sólida formación y buen gusto a la hora de ejecutar. Sus obras más recordadas fueron la «Fantasía» para piano y la «Melodía» para violín y piano. Arizti falleció a sus 59 años de vida.

Fuente: http://www.habanaradio.cu/efemerides/muere-el-pianista-y-pedagogo-cubano-fernando-arizti/

1892

Nace Jorge Añez Avendaño en Bogotá, Colombia. Cantautor, guitarrista e investigador musical. El hijo del compositor santandereano Julio Añez y la señora Elena Avendaño. En sus inicios se convirtió en talentoso intérprete del tiple, la bandola y la guitarra mientras desarrollaba sus estudios en el Colegio del Rosario de la capital colombiana donde formó un dueto junto a Justiniano Rosales con quien realiza sus primeras grabaciones. Igualmente, hizo parte de la Lira Colombiana del maestro Pedro Morales Pino y conformó su propia agrupación con la que grabó hermosos temas instrumentales: La Estudiantina Añez. Junto a Rosales cumplieron la misión de diseminar los bambucos, pasillos, torbellinos y guabinas por Centroamérica, México y Estados Unidos, siendo este último lugar en donde residió durante dieciocho (18) años. Rosales tomó su propio camino como solista por lo que, con posterioridad, Añez se une al mexicano Manuel Valdespinon, su coterráneo Carlos Molina y el panameño Alcides Briceño conformando con éxito el cuarteto Los Trovadores Suramericanos, obteniendo un contrato exclusivo con la Víctor inicialmente durante un año el cuál se prorrogó por varios años más.

De manera paralela formó junto a Briceño el famoso dueto Briceño-Añez que musicalizó el recordado poema “Mis flores negras” de Julio Flórez; esto fue el 02 de Agosto de 1923 en Nueva York con los arreglos musicales de Abel M. Loreto. Al regresar de Estados Unidos, Añez se convirtió en el fundador de la insigne emisora “Ecos del Tequendama”, convertida tiempo más tarde en la HJCK. No está por demás decir que Añez fue un grandioso investigador y estudioso de la música colombiana, su libro “Canciones y recuerdos” recopila importantes apuntes y exploraciones sobre la situación musical de los inicios del siglo XX. Su obra consta de títulos insignes del acervo musical colombiano, entre ellos, “Mis rosas”, “Agachate el sombrerito”, “Mi canción quisiera”, «Los cucaracheros», “Ausencia”, “Amor secreto”, “El cajoncito”, “El loco”, “Los promeseritos”, “Te acuerdas de mis cantares”, “No hay como mi morena”, “El enterrador”, “Amor, qué pasa”, “Oye, amor mío”, “Ibaguereña”, “El Galerón Llanero”, “Antioqueñita”, etc. Falleció a la edad de 60 años en la capital colombiana.

Jorge Añez

1917

Nace Juana de Dios Castrello «Diosa Costello» en Guayama, Puerto Rico. Vedette y actríz boricua, quien lograra pasar a la historia como la primera artista boricua que logró alcanzar cartel estelar cantando y bailando congas y rumbas ante las audiencias anglosajonas de Estados Unidos, lo cual aconteció a partir de 1940. En las Antillas, Centro y Sudamérica se le promocionaba bajo los calificativos de «El Huracán del Caribe» y «La Diosa de la Rumba». Para los norteamericanos, en cambio, era «The Puerto Rican Bombshell». De extracción humilde, a la edad de cuatro años fue a vivir con su familia – integrada por su madre y cuatro hermanos – a la Calle San Sebastián del Viejo San Juan. Inició sus grados académicos elementales en el Colegio Insular de Niñas. Luego asistió a la Escuela Román Baldorioty De Castro en Santurce. Para entonces alternaba sus deberes estudiantiles con el trabajo de repartidora a domicilio de fiambreras de comida, mismas que eran preparadas por su progenitora. Cuando contaba 11, fue a vivir al Barrio Latino de Nueva York, y fue en aquella metrópoli donde su vocación artística comenzó a aflorar. A los 13 años se unió al Coro de Niñas del colegio a que asistía, mientras tomaba clases de baile. Ya con 16 años de edad realizó sus primeras presentaciones como cantante y bailarina solista en el Teatro San José, localizado entre la Calle 110 y la Quinta Avenida. En 1935 se vinculó a las distintas formaciones (cuarteto, sexteto y grupo) del compositor y productor Pedro Flores, bajo cuya tutela grabó sus primeros discos. De esta etapa data su nombre profesional de Diosa Costello.

A fines de 1939, fue contratada como figura secundaria del espectáculo permanente del exclusivo cabaret La Conga Club, entonces encabezado por los cubanos Desi Arnaz – varios meses después reemplazado por Miguelito Valdés – y Celina Reynoso. Mientras actuaba allí tuvo la suerte de ser vista por George Abbott, uno de los más célebres directores de Broadway. A éste le impresionó tanto la fogosidad y simpatía que derrochaba en el escenario, así como su agraciada figura. No dudó en seleccionarla para uno de los papeles principales de la comedia musical “Too Many Girls” (de Rogers & Hart), compartiendo créditos estelares con Arnaz y Alice Faye. Aquella producción, por ende, marcó su debut en la Meca del Teatro. Hacia 1940 la etiqueta Decca le editó una serie de grabaciones en la que fue acompañada por la orquesta de José Morand – judío norteamericano, a pesar de su nombre hispano –, anotándose un exitazo con su interpretación de la rumba “El maraquero” de Eliseo Grenet. Al año siguiente fue contratada para agotar una temporada como primera vedette de una revista afrocubana en el lujoso cabaret Trocadero’s Club, en Hollywood. Allí su éxito fue tan resonante, que el venezolano Eddie LeBaron, director de la orquesta de planta y co-propietario del salón, le extendió el contrato por varios meses. Gracias a que el Trocadero’s Club era frecuentado por las grandes luminarias del mundo del espectáculo, su triunfal estadía le abrió las puertas de la pantalla gigante. “The Met in Argentina” fue la producción que marcó su entrada a la pantalla grande, bajo la dirección del realizador Leslie Goodwins.

Tras concluir su temporada en aquel escenario – al que retornaría en varias oportunidades –, volvió a Broadway, esta vez para caracterizar a «Bloody Mary» en la que sería clásica producción “South Pacific”, de Roger & Hammerstein. Para aquellas fechas se casó con el cantante cubano Jacinto Campillo «Pupi Campo». Acompañada por la orquesta de éste, en 1943 emprendió su primera gira por Latinoamérica y viajó a Madrid y París. En 1945 realizó una de sus más inolvidables apariciones en el cine, específicamente en “The Bullfighters”. En esta película cantó y bailó la rumba “Bim bam bum”, de Rafael Hernández. Diosa Costello fue capaz de triunfar, paralelamente, en los ambientes artísticos hispano y anglosajón, aunque su actividad en este último fue mucho más intensa. Quizás, por ello, en muchas plazas internacionales la creían estadounidense de ascendencia italiana y nunca el público la identificó con las rumberas tradicionales, la mayoría proyectadas a través del cine mexicano: María Antonieta Pons, Amalia Aguilar, Blanquita Amaro, Meche Barba, Rosita Fornés, Ninón Sevilla, Rosa Carmina, Lina Salomé, etc. Obviamente, su estilo evidenciaba marcada influencia norteamericana. En 1952 se acreditó un resonante triunfo con el espectáculo “Havana Mardi Grass”, que presentó en el cabaret La Lucerna, de Miami Beach, con la orquesta de su esposo, de quien se divorció poco después. En el año 1953 año tuvo una relevante intervención en la que sería clásica película “Miss Sadie Thompson”, del director Curtis Bernhardt. Compartió escenas con su compatriota José Ferrer, Rita Hayworth, Charles Bronson, Rudy Bond, Russell Collins, Frances Morris y Aldo Ray. En 1957 actuó en el muy sintonizado “The Ed Sullivan Show”, siendo una de las primeras estrellas hispanas invitadas a aquel espacio dominical, entonces el más estelar de la cadena CBS TV. En 1958 contrajo segundas nupcias, esta vez con el cantante de jazz ítalo-norteamericano Del Casino.

Diosa Costello debutó ante el público de su patria teniendo como escenario el Fiesta Room del Hotel Condado, en febrero de 1964. En aquella oportunidad también se presentó en el programa “Una hora contigo”, que Myrta Silva mantenía en WAPA TV. Durante su estadía, además, fue objeto de un gran homenaje por parte de la directiva del Hogar Insular de Niñas en Santurce, que le entregó una proclama declarándola Ex-Alumna Predilecta. Regresaría al Fiesta Room del Hotel Condado en 1966 y 1967, igualmente durante el mes de febrero. En la segunda de estas temporadas tuvo como telonero al cuarteto de «nueva ola» The Living Ends, integrado por Carli Muñoz, Amaury López, Jorge Calderón y José Osvaldo Torres. A principios de la siguiente década se retiró del mundo del espectáculo. Posteriormente se desempeñó como anfitriona de un casino en Las Vegas. Diosa Costello falleció a sus 96 años de vida.

Fuente: Fundación Nacional para la Cultura Popular. San Juan, Puerto Rico. Autor: Miguel López Ortíz. Disponible en https://prpop.org/biografias/diosa-costello/

Diosa Costello

1933

Nace Francisco Hernández Mora «Pancho Quinto» en el barrio Belén, La Habana, Cuba. Percusionista. Otro de los representativos personajes de la rumba cubana. Introdujo nuevos estilos en la rumba cubana cuyo bautizo artístico se dio en la famosa comparsa de Los Dandys. Actuó en varias agrupaciones como Los Componentes de Batea, Los Guaracheros de Regla y otros grupos que tenían como bandera el tambor batá, tuvo un leve paso por la Sonora Matancera e intervino en la orquesta que acompañaba al Cuarteto Las D’Aida en el Tropicana Club. Más tarde fundó el Guaguancó Marítimo Portuario, agrupación que se convierte en el popular grupo Yoruba Andabo que actuó con la artista canadiense Jane Bunnett, a quien Pancho Quinto colaboró en otras producciones, y en el ocaso de su carrera logró tres producciones como solista. Este rumbero percusionista vivió 71 años.

Pancho Quinto

1935

Nace Vernice «Bunky» Green en Milwaukee, Wisconsin, USA. Saxofonista, arreglista, director y pedagogo. En su lugar natal tuvo sus primeras impresiones musicales interpretando el saxo alto en distintos locales, entre ellos «The Brass Rail», influenciado también por los sonidos de Charlie Parker que llegaban hasta sus oídos, hasta lograr su primera gran oportunidad en la ciudad de Nueva York contratado por Charles Mingus en reemplazo de Jackie McLean. Esta gran oportunidad sirvió para marcar su derrotero musical formándose entre los grandes músicos de jazz. Tiempo después llegó a la ciudad de Chicago donde ya compartía formación al lado de referentes como Andrew Hill, Louie Bellson, Yousef Lateef, el Quinteto de Paul Serrano, entre otros.

Su etapa activa en la discografía inicia en la década del sesenta con el disco «My Babe», grabado en 1960, pero prensado hasta cinco años después por el sello Vee-Jay. De allí en adelante, surgieron varias producciones más, entre ellas, la recordada «The Latinization of Bunky Green» (1966) grabada en Ter Mar Studios de Chicago, y en la que coquetea de manera magistral con los sonidos latinos y afroantillanos. También vinieron producciones como «Testifyin’ time» (1965), «Transformations» (1977), «Visions» (1978), «Places we’ve never been» (1979) para la firma Vanguard. Además, colaboraciones con otros artistas como Elvin Jones, Donald Byrd, Ben Sidran, Travis Shook, Clark Terry y Sonny Stitt. Mención especial merece su producción para la discográfica Delos, titulada «Healing the pain» (1989) dedicada a sus fallecidos padres, y que le mereció la calificación de cinco estrellas de la revista Down Beat. Más recientemente llegaron más cosechas musicales con la producción «The Salzau Quartet Live at Jazz Baltica» (2008); «Apex» junto a Rudresh Mahanthappa (2010); y «Playin’ for keeps» (2016) .

Vernice «Bunky» Green

1937

Nace Alberto Santiago Berríos «Adalberto Santiago» en Ciales, Puerto Rico. Vocalista. Una de las voces más completas del movimiento salsero, y una de las de ostenta una marca acompañando a agrupaciones de primer nivel en estudios de grabación. Sus primeras impresiones musicales las aprende con la guitarra, donde poco a poco fue desarrollando su talento artístico, el cual le fue inculcado por su padre, don Justiniano Santiago, quien trabajaba en los campos y en sus tiempos libres se juntaba con amigos y compañeros en reuniones parranderas interpretando el cuatro. A la edad de 12 formó su primer trío romántico con el que amenizaba algunas celebraciones interpretando canciones de Johnny Rodríguez y del Trío Los Panchos. Cuatro años después integra como cantante y guitarrista una pequeña agrupación llamada Los Jóvenes del Merengue, y es en este periodo donde recibe el reconocimiento por parte del famoso programa televisivo de talentos llamado “La tribuna del arte”.

A partir de allí su voz trasciende en el espectáculo y la discografía latina, iniciando con las Estrellas Boricuas de Chuíto Vélez, y luego en Nueva York donde se radica a mediados de los años cincuenta, para desarrollar una carrera artística de lujo acompañando en grabaciones a orquestas como las de Willie Rodríguez, Willie Rosario, Ray Barreto, la Típica 73, Los Kimbos, la Fania All Stars, Roberto Roena, además, acompañando como corista en un sinnúmero de producciones hasta emprender su descollante carrera en solitario en la que le recordamos magistrales interpretaciones en tiempo de bolero, son montuno y guaguancó. Que no se hagan esperar los reconocimientos, homenajes, galardones y cariños en vida, tanto para su imponente carrera artística que lo hace una auténtica leyenda viva de la música latina, como para su gran persona, su jovialidad y su gran espíritu.

Adalberto Santiago

1955

Nace Raúl Gutiérrez Villanueva en Santiago de Chile. Saxofonista y director musical, uno de los más prolíficos en el mundo del jazz en la parte austral de Sudamérica. En sus años de adolescencia estudiaba el clarinete clásico, pero con la visita del baterista Elvin Jones, cambió su perspectiva musicalmente y viró hacia la música popular. Estudió música en la Escuela Musical Vespertina de la Universidad de Chile, y ya luego instalado en la ciudad francesa de Lyon, estuvo vinculado con un colectivo de jazz vanguardista llamado ARFI, las siglas de Association à la Recherche d’un Folklore Imaginaire, que buscaba la creación de un folclor imaginario a través de la improvisación liberada. Gutiérrez se integró como saxofonista alto y tenor al anexo big band, llamado La Marmite Infernale. Con esta agrupación hizo la ruta opuesta en la evolución musical: Comenzó en el free jazz para finalizar su carrera, años después, en el jazz mainstream. Allí en Europa también tuvo la oportunidad de acompañar a Tito Puente y su Orquesta durante largos periodos de tiempo, y en 1981 fundó en la ciudad alemana de Munich su proyecto personal llamado Irazú Orquesta, que operó como noneto latin jazz, incluyendo una alineación multinacional con solistas costarricenses, panameños, húngaros, italianos australianos y alemanes, donde figuraron además algunos chilenos invitados como el pianista Mario Lecaros, el percusionista latino Ramón Plaza y el cantante Roberto Arán.

De regreso a su país, el proyecto Irazú continuó una segunda etapa integrando únicamente a jóvenes y desconocidos solistas chilenos, dirigidos entonces por un Gutiérrez ya con larga experiencia en la música afrocubana y muy centrado entonces en nuevos sonidos como los saxos barítono y soprano, y la flauta traversa. Algunos de aquellos destacados alumnos de Irazú fueron los trompetistas José «Pepe» Vergara, Patricio Pailamilla y Sebastián Jordán, los saxofonistas Amelia Wenborne, Rodrigo Urbina y Cristián Serrano, el pianista Gonzalo Palma o el bajista Marcelo Córdova. En 1998 fue convocado por el productor Juan de Marcos González para transformarse en el saxo barítono de la Afrocuban All Stars, agrupación que reabrió las puertas de la música cubana al mundo al finalizar los años noventa. Con esta big band caribeña giró por el mundo y grabó vibrantes álbumes. Una vez establecida su residencia en La Habana, actuó en las bandas de figuras como Omara Portuondo o Amadito Valdés, al tiempo que extendió la vida de Irazú a una tercera etapa, esta vez con músicos populares de Cuba en sus filas. Y mientras grabó gran parte del catálogo de su orquesta en la isla, viajó a Chile en 2003 para trabajar con el legendario Carmelo Bustos y profundizar en su propio trabajo como solista, en la interpretación de estandartes traspasados al lenguaje caribeño. En 2005, un nuevo arribo a Santiago de Chile posibilitó la cuarta fundación de Irazú como big band operativa. Esta vez, mientras Raúl Gutiérrez alternó apariciones en conjuntos pequeños como los del disc-jockey y baterista Roberto Barahona, dirigió la nueva orquesta incorporando músicos como el trombonista Marcelo Maldonado, el saxofonista alto Mitchel Urrutia o el trompetista Daniel «Oso» Espinoza. Páginas de vida aparentemente inacabables que convierten a Raúl Gutiérrez en el músico chileno más representativo en torno al jazz de raigambre afrocubana.

Fuente: Tomado del portal MusicaPopular.cl, la enciclopedia de la música chilena.

Raúl Gutiérrez Villanueva

1969

Nace Adrián Suárez en Caracas, Venezuela. Trombonista, percusionista, arreglista, compositor e investigador musical. Egresado de la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1994, realizó estudios de trombón y composición en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas de Caracas. Ha realizado cursos de percusión afro caribeña y de restauración y conservación de instrumentos de viento. Cursó estudios de composición con los maestros Helmut Lachenmann y Marco Stroppa. En 2001 obtuvo su maestría en composición en la Staatliche Hochschule für Musik und Darstellende Kunst de Stuttgart, en Alemania. Como profesional, ha colaborado con la Revista Papel Musical (1992); ha sido investigador y asesor de la Fundación de Etnomusicología y Folklore (FUNDEF) bajo la dirección de la Dra. Isabel Aretz; y se ha desempeñado como asesor documental de exposiciones de artes visuales.

Desde 1999 es miembro fundador del grupo internacional de compositores Aspect, con sede en Alemania y desde 1991 de la Asociación Musikós en Caracas. Participó de La Cátedra Latinoamericana de Composición Antonio Estévez, bajo la dirección de Juan Carlos Núñez (1994-1996). Ha recibido numerosos galardones, entre los que se cuentan el Premio Único del Concurso Nacional de Composición Manuel Enrique Pérez Díaz (CONAC, Caracas, 1998) por su obra «Soledades», «Hommâge à Octavio Paz», para dos guitarras y arpa, el Premio Municipal de Música (Caracas, 2002 y 2017), el Premio Nacional de Cultura (2010) así como el Premio del Concurso Iberoamericano de Composición para Banda Sinfónica Ibermúsicas-Oaxaca (2016). Se ha desempeñado como autor y director de espectáculos músico-dramatúrgicos en Venezuela, entre ellos se cuentan títulos como: «Lamas siempre» (1995), «Proyecto Música e Hipótesis Aleatorias» (1997), «Atavismos del Sol y de la luna» (2000), «Maithuna» (2009), «Watunna» (2010), «Meñé Ruwa, los dueños del canto» (2011) —la primera obra de teatro musical del continente para ensamble instrumental y dos chamanes— y «La salsa es trombón» (2012, 2015, 2017), en la que lideró una banda integrada por un grupo de los mejores músicos de la escena salsera a nivel nacional: Tuky Torres, en el piano; Carlos Rodríguez, bajo; Víctor Cardona, en el timbal y bongó; Freddy Rivas, congas; Johan Muñoz, trombón; Eliel Rivero, trombón. Entre los invitados especiales destacaron los soneros Edgar Dolor Quijada, Reinaldo Torcat, así como un grupo de tambores batá.

Creador del Ensemble Lux Aeterna, dedicado a la interpretación de obras de carácter espiritual y sagrado de todos los tiempos. Es también fundador del Festival de Nueva Música Akoustikos, en el año 2009. Como trombonista, ha cultivado las músicas populares de todo el continente, con especial énfasis en la venezolana y en la caribeña. Su labor como investigador, compositor e intérprete le ha permitido llevar sus resultados de trabajo y su música a varios países de América, Europa, África y Asia.

Fuente: Tomado de https://www.musicalion.com/es/scores/partituras/220604/adrian-suarez

1984

Fallece Juan Tizol Martínez en California, USA. Trombonista, arreglista y compositor natural de Vega Baja, Puerto Rico. Un abanderado del jazz en tierras boricuas. Proveniente de una familia de músicos, recibe las primeras bases musicales por parte de su tío Manuel Tizol con quien aprende a interpretar el trombon de pistones, a escribir, transcribir y leer la música. Alimentándose de todos los aires musicales que ambientaban a Puerto Rico, erigió su gran obra musical que abarca distintos géneros de la música, pero que se centra en el jazz latino. Su obra cumbre fue «Caravan» estrenada por primera vez el 19 de Diciembre de 1936 junto a la banda de Duke Ellington, en la que permaneció por tres lustros. Posteriormente acompañó a otras orquestas trabajando junto a Louie Bellson, Nelson Riddle, Nat King Cole y Harry James. Estableció su base en Los Ángeles por donde pernoctó el resto de su vida desarrollando su actividad musical.

Si en las lides del jazz hubo un puertorriqueño como Tito Puente, debemos decir que primero estuvo este gran maestro al cual Puente le reconoció sus influencias musicales. Algunas obras de su autoría: «Porto Rican Chaos», «Jubelista», «Conga brava», «Juan mambo, «Rainbow», «Escapade», «Rosebud» -dedicada a su esposa-, «Night song», «The sphinx», «Admiration», «She», «Moon over Cuba», «Perdido» y por supuesto «Caravan».

Juan Tizol

1994

Fallece Luis Eduardo Bermúdez Acosta «Lucho Bermúdez» en Bogotá, Colombia. Clarinetista, director y compositor nacido en la población de Carmen de Bolívar. Gloria legendaria de la música colombiana que al establecer sus bases de operación en Bogotá y Medellín, llevó las raíces, los sabores, y la cultura colombiana a los salones de baile, a la alta alcurnia, vistiendo de frac las cumbias y porros colombianos, convirtiéndolos en un producto de exportación a países como Argentina, Cuba y México, logrando así reconocimiento a nivel continental hasta convertirse en uno de los íconos inmortales de la música colombiana. A los tres años queda huérfano de padre, así que su madre con la lucha de mantener a su familia lo deja en manos de la abuela doña Concepción Montes quien lo cría y descubre en el pequeño un talento innato para la música, estimulado por su tío José María Montes, director de la banda de su pueblo en la cual hizo Lucho sus primeros pinos. Vive en el Carmen de Bolivar hasta la edad de ocho cuando se traslada con su familia a la ciudad de Santa Marta en donde pertenece a la Banda Militar del Regimiento Córdoba, y a las bandas de Aracataca, Santa Cecilia y Santa Marta. Dominaba muchos instrumentos de viento, y su talento lo llevó a ser el director musical de la Orquesta A No. 1 del músico trombonista y compositor José Pianetta Pitalúa.

Para el año 1939 mientras dirigía la orquesta de la Emisora Fuentes, logra formar su Orquesta del Caribe cuya música fue el fruto de sus expediciones a los corregimientos y poblaciones para conocer su folclor y su acervo rítmico, y así adaptarlo a su formato orquestal. Los éxitos y su camino a la consagración lo lleva a la capital colombiana donde hace una temporada en el Night Club «El Metropolitan» en 1943, y tres años después realiza su primera salida internacional a Buenos Aires, Argentina conformando una gran orquesta de más de 20 músicos, entre ellos, Eugenio Nóbile, Eduardo Armani, y el cantante cartagenero Bob Toledo. El año siguiente presentó ante la sociedad colombiana su orquesta en el Hotel Granada, y después se radicó en Medellín, naciente meca musical colombiana donde su orquesta tuvo como fortín el Hotel Nutibara, el Club Campestre y la emisora La Voz de Antioquia. Para 1952 se da un viaje determinante a Cuba, por invitación extendida de parte del maestro Ernesto Lecuona donde grabó temas para la RCA Víctor, y batuteó las orquestas de Lecuona y la de Bebo Valdés.

Por estas épocas alternó su estancia entre Cuba y México donde grabó más de 80 producciones, hasta llegar a pisar suelo patriota en 1954 invitado para la inauguración de las emisiones de la televisión colombiana. Su fama se extendió mundialmente hasta ser un auténtico referente musical que compartiera escena junto a Pérez Prado, Benny Moré, Rafael De Paz, Billo Frómeta y muchos otros monumentales e icónicos maestros de la música latina. Bajo su rúbrica encontramos significativas obras como “Salsipuedes”, “Carmen de Bolivar”, “Tina”, “Caprichito”, “Kalamary”, “Mona linda”, “La gaita de las flores”, “San Fernando”, “Borrachera”, “Tus recuerdos”, “Te busco”, “Arroz con coco”, “Prende la vela”, “Linda caleñita”, “Diana María”, “Danza negra”, “Tolú”, “Coqueteando”, “Fiesta de negritos”, “Colombia Tierra Querida», sólo por nombrar una parte de su legado de más de 1000 piezas musicales adaptables a más de 25 ritmos. Lucho tuvo tres uniones maritales, la primera con Ledda Montes con quien procreó a su primer hijo llamado Luis Eduardo Antonio; la segunda con la recordada Matilde Díaz con quien dio a luz a Gloria María, quien heredó la vena musical de su padre, lo mismo que Elba Patricia, su tercera hija fruto de la unión con Elba Gallo, de la cual también nació su hijo Luis Enrique.

La vida del gran Lucho llegaba a su fin en Abril de 1994 en Bogotá, Colombia a la edad de 82 producto de complicaciones renales y cardiacas que arrastraba tiempo atrás. Esta partida ha sido una de las más sentidas a nivel nacional, pero, el año 2012 con motivo del centenario de su natalicio, fue declarado por el Ministerio de Cultura como «El año de Lucho Bermúdez» con el fin de rendir homenaje a su vida y a su obra a través de diferentes expresiones culturales en todo el territorio nacional. Entre las muchas condecoraciones y distinciones que adornaron sus anaqueles estan la «Órden Rafael Núñez» de la Gobernación de Bolivar, una Condecoración de la Presidencia de la República de Colombia mediante el gobierno de Belisario Betancur; una Órden Nacional al Mérito; y la declaración de la Alcaldía de Carmen de Bolivar para nombrar la Calle 23 de su municipio como «Avenida Lucho Bermúdez».

Lucho Bermúdez

2010

Fallece Roberto Enrique Chicoma Bancer «Tito Chicoma» en Lima, Perú. Trompetista, saxofonista, pianista, compositor, arreglista y director. Otro personaje representativo en el desarrollo de los ritmos afrolatinos en tierras incas, inducido a la música por su padre político, don Manuel Mujica Grados, director de la agrupación Los Mujica Boys. Allí en su natal Chiclayo, Chicoma realiza sus primeros pinos como saxofonista y aprendiendo la música de manera autodidacta hasta lograr buenos niveles ejecutando otros instrumentos como el piano, la trompeta o el trombón. Tras complementar sus dotes en los instrumentos en una escuela de música, llegó a la capital peruana a finales de los años cincuenta.

Allí pudo escalar a través de agrupaciones como la Sonora de Koki Palacios, la Sonora Sensación de Mario Cavagnaro, y la Sonora de Lucho Macedo, con quien realiza sus primeras incursiones hacia el exterior. Posteriormente hizo parte de la Sonora de Ñiko Estrada donde se posicionó como uno de los mejores instrumentistas de la música latina en el Perú. Para los años setenta consolida su propia orquesta, grabando para el sello MaG de Manuel Antonio Guerrero, y teniendo como voz líder en primera instancia al talentoso cantante Víctor «Kiko» Fuentes. Por su propia cuenta, realizó extensas giras a otras latitudes como Puerto Rico, México, Venezuela y Colombia, donde estableció residencia por un tiempo. Chicoma fue director musical en América TV (Canal 4) y sembró la semilla musical en su hijo Roberto Chicoma Vázquez «Tito Chicoma Jr.» ahora convertido en un talentoso pianista. Había nacido el 02 de Junio de 1936 en Chiclayo, Perú.

Tito Chicoma

SEGUIMOS BATALLANDO EL SON

UN DÍA COMO HOY

Escrito: Jhonny Velásquez Reyes

Edición: Angelina Medina Quiroga

Sección Original de Herencia Rumbera Radio

Lima – Perú

Abril 2021

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