UN DÍA COMO HOY… 05 DE MARZO

1896

Fallece Gratilio Guerra en Santiago de Cuba. Compositor. Realizó estudios musicales en su natal Santiago de Cuba y se trasladó a La Habana donde vivió muchos años. Dirigió los coros y se apersonó del piano y el órgano de la Catedral de Santiago de Cuba donde también pudo ingeniar en materia autoral diferentes piezas en música sacra, misas, letanías, salmos, requiem, danzas para piano, pero la mayor parte de su trabajo se cifró en lecciones para las misas de réquiem. Sus danzas para piano están entre los registros de música secular que ha sido conservado. A menudo se dice que su estilo lleva y la influencia italiana, pero el clasicismo vienés también está presente en sus obras. Guerra enseñó piano y fue un prestigioso director orquestal. Regresó a su ciudad natal de Santiago tras su estancia en La Habana; había nacido el 02 de Julio de 1834.

1915

Nace Pablo Beltrán Ruíz en Los Mochis, Sinaloa, México. Compositor y director orquestal. Musicalizó películas como «Escuela de vagabundos» protagonizada por Pedro Infante, «Paso a la juventud» de Germán Valdés «Tin Tan», «México nunca duerme» de Alejandro Galindo y «Su excelencia» de Mario Moreno «Cantinflas». Inicia estudiando leyes y química, pero en la música encontraría su verdadera vocación realizando estudios musicales en la Escuela Libre de Música, iniciando así su carrera artística hacia 1953 creando sus primeras composiciones: «Ya no quiero sufrir» editada por la Editorial de Música Internacional y su obra cumbre: «¿Quién será?» en coautoría con Luis Demetrio, que trascendió barreras internacionales.

Su orquesta la erige hacia 1956 cuando graban su primer sencillo titulado «Mexican rock and roll», una pieza que incorpora elementos anglosajones a partir de un formato big band, aquel que inspiró a los maestros mexicanos a partir de los años cuarenta. Se encargaron de difundir ritmos como el mambo, cha cha cha, danzones, boleros, twist, merengues e incluso cumbias. Otras creaciones de la prolífica obra del maestro Beltrán Ruíz fueron: «Tu nombre», «Adiós a la vida», «Somos diferentes», «Injusticia», «Tu boquita de flor», «Mala hierba» y «A bailar calypso». Su obra cumbre que fuera titulada en inglés como «Sway» ha servido de inspiración a muchas agrupaciones y arreglistas musicales, y ha sido traducida en varios idiomas.

Pablo Beltrán Ruíz

1916

Nace Domingo Vernier Robich «Mango» en Artemisa, Cuba. Flautista y director. Perteneció a la primera legión de músicos cubanos que desembarcaron en México. Desde su niñez siente inquietud por la música pese a que en su familia no había músicos. Motivado por una familia habanera que vivía cerca de su residencia, se trasladó a La Habana donde logró relacionarse con músicos. De allí partió a México donde cumplió algunos contratos con una orquesta típica. Posteriormente trabajó en el legendario Conjunto Son Clave de Oro durante un año, luego trabajó con el pianista de Pedro Vargas, llamado Álvaro Ruiz del Loyo y su conjunto «La Conga de Alvarito», y a la llegada del músico cubano Arturo Núñez, se convierte en miembro fundador de su Orquesta Antillana. Ya convertido en un prestigioso y eximio flautista y saxofonista, laboró con la Orquesta de Mariano Mercerón, el Conjunto Los Cariñosos de Aurelio «Yeyo» Estrada, la Orquesta de Memo Salamanca, el grupo de Pepe Arévalo y sus Mulatos, el Combo San Juan de Moi Domínguez, la Charanga del conguero Modesto Durán y conformó su propio conjunto conocido como Mango y su Orquesta Continental. Como compositor se centró en el mundo del danzón legando piezas como «La palma», «Sorrento», «La paleta» y «Agua fría», que constituyeron un rotundo éxito con la Orquesta de Arturo Núñez. Durante más de cuatro décadas cumplió una profusa actividad musical en tierras mexicanas donde se estableció hasta el final de sus días con 76 años cumplidos.

Domingo Vernier Robich «Mango»

1929

Nace Julio Erazo Cuevas en Barranquilla, Colombia. Cantante y compositor. Nacido en Barranquilla pero llevado al primer año de edad para ser criado en las riberas del imponente Río Magdalena en un pueblo llamado El Guamal, así vivió sus primeros años de vida el que fuera uno de los grandes juglares de nuestra música colombiana. Un virtuoso cantante y compositor que guitarra en mano comenzaba a inspirar versos de manera mágica a todo lo que había en su entorno. Sus primeras composiciones fueron inspiradas por las mujeres, el campo y las costumbres de su pueblo convertidas en boleros y rancheras. Su nombradía se fue posicionando en las emisoras del litoral atlántico hasta introducir lo que se constituyeron en sendos éxitos de la música colombiana como “La puya guamalera”, “Me voy pal salto”, “Azucena”, “La cinta verde” o “Cabeza de hacha” junto al Trio Latino, agrupación que configuró junto a Cristóbal Pérez y Noel Petro.

Acompaña como vocalista a la agrupación de Pacho Galán y a Los Corraleros de Majagual alcanzando un éxito explosivo en la música tropical latina. Más tarde formó dos agrupaciones: Julio Erazo y sus Guamaleros (1981) y Julio Erazo y sus Chimilas (1988) conquistando el caribe colombiano, y en la actualidad a sus 88 años continúa con su guitarra compañera proyectando sus canciones, las cuáles interpreta a las nuevas generaciones. Es indiscutible el éxito de su legado que ha sido traducido por renombradas agrupaciones colombianas, venezolanas y antillanas. Cerca de 400 composiciones hacen parte de este legado, entre ellas “Lejos de ti” –tango popularizado por Los Caballeros del Tango a finales de los años cuarenta-, “Adonay” –popularizada por la voz de Rodolfo Aicardi-, “Compa’e Chemo”, “El bailador”, “La pata pelá”, “Hace un mes”, “Te sueño”, “Rosaura”, “Adiós, adiós corazón”, “El agua del higuerón”, “El consuelo que me queda”, “Te escribí una carta”, “Ya para qué”, “Espumita del río”, “El caballo pechichón”, “Sarita”, “Rosa Guamalera”, “El parrandero”, “Yo conozco a Claudia”, “El palo”, “La raya”, “Mañana me voy”, “El plantao”, “Quédate tranquila”, “La ñapa” etc. Por su inmenso legado, fue declarado patrimonio cultural en el que declarara su pueblo, es decir El Guamal, Magdalena.

Julio Erazo Cuevas

1939

Nace Odilio González Arce en Lares, Puerto Rico. Cantante. Otro de los ilustres maestros de la típica música jíbara borinqueña. En sus inicios se convirtiera en una estrella infantil para los programas aficionados y de la radio en Arecibo y San Juan. Su habilidad para la interpretación de décimas y la música típica de su tierra lo llevó a desarrollar sus primeras grabaciones bajo el respaldo de la disquera Ansonia en 1956, con su primer sencillo que contenía la guaracha “El vellón pegao” y la plena “Ni de madera son buenas”. Un año después graba su primer larga duración titulado “Cantando en el campo” acompañado por un conjunto típico, producido por la disquera Mar-Vela.

Gracias a la gestión del maestro Pedro “Piquito” Marcano, creador del recordado Cuarteto Marcano quien lo recluta para una caravana artística en Nueva York, se presentó ante este público dejando una muy grata impresión que le valió el remoquete de “El jibarito de Lares”, hechos que sirvieron para que don Rafael Pérez, propietario del sello Ansonia lo contratara por un periodo de tres años donde pudo grabar tres producciones discográficas, y después fuera contratado por la compañía BMC Records donde lograría sus éxitos consagratorios acompañado de maestros como Maso Rivera y Yomo Toro. En esta etapa se resaltan éxitos como “Dos Lazos”, “La rueda”, “El diablo y yo”, “Corazón salvaje”, “Imploración”, “Sagrado Corazón” y su versión de “Si Dios me quita la vida”. Viene la fructífera etapa con el sello Velvet quien le recopila sus mejores éxitos y realiza otros acompañado del grupo de Nieves Quintero. Su repertorio y su nombre sonó con fuerza en países como República Dominicana, México, Ecuador, Venezuela y nuestro país.

Odilio González Arce

1961

Nace Mario Ortíz Jr. en Puerto Rico. Arreglista, compositor, productor y director. Guiado por su padre el legendario trompetista Mario Ortíz, incursiona en las lides musicales debutando en la orquesta de Don Perignon y haciendo tránsito por las orquestas de Tito Allen y Willie Rosario. Trabajó junto a la orquesta de su padre y con figuras como Andy Montañéz, Lalo Rodríguez, Tommy Olivencia y Marvin Santiago. Actualmente defiende una carrera artística de más de treinta años exponiendo el legado, el talento y la orquesta que le heredó su padre.

Mario Ortíz Jr.

1963

Fallece Eduardo Saborit Pérez en La Habana, Cuba. Compositor, flautista y guitarrista. Por largo tiempo de su vida vivió convaleciente a causa de un Tifus que contrajo al bañarse en una laguna donde el agua estaba en mal estado, pero esto no fue impedimento para que siguiera surgiendo su figura talentosa en la música, la composición y la interpretación. Combinó sus dotes musicales con su activismo en la revolución cubana donde hizo parte de campañas de alfabetización, de su mano podemos recordar obras como «Cuba, que linda es cuba», «Noche de tragos», «La guayabera», «Conozca a Cuba primero», «Caridad», «Tócame con limón», “Flor de amor”, “Despertar”, «El guarapo y la melcocha» y un clásico llamado «El caballo y la montura».

Crece en medio de una tradición musical familiar que vino por parte de su padre Eduardo Saborit Rodríguez quien hacía parte de la Banda Municipal del poblado de Campechuela, en donde nuestro invitado recaló en los inicios de su actividad artística fungiendo como flautista hasta que por prescripción facultativa le es prohibida la interpretación de instrumentos de viento. De manera que comienza estudios en guitarra clásica, y se traslada a vivir junto a su padre a la zona de Niquero donde conoce a la familia Raga, una familia de músicos donde conoce a Zoila Raga, con quien contrae nupcias. Esta familia tenía un gran espíritu revolucionario, ideales que Saborit defendió por el resto de su vida junto a los Raga, teniendo que soportar las persecuciones ya que eran considerados enemigos del régimen. Toman como paradero la ciudad de manzanillo y allí crean el Trío La Clave Azul junto a Luis Raga y Teodoro Benermelis. Su activismo revolucionario y sus dones musicales le valieron tener el rótulo de “El cantor de la Revolución”. Saborit era oriundo del poblado azucarero de Campechuela, antigua provincia de Oriente, Cuba.

Eduardo Saborit Pérez

1998

Fallece Herminio García Wilson en Guantánamo, Cuba. Tresero y cantautor guantanamero. También conocido como «El diablo Wilson», otro de los rostros detrás de la famosa «Guajira Guantanamera» de Joseíto Fernández, siendo Wilson uno de los aportantes a la base rítmica de la popular tonada. Mientras en su niñez laboraba como panadero, comenzaba a improvisar canciones tradicionales y sones en diferentes tertulias, motivándose a obtener su propia guitarra para convertirse en trovador. Aprendió varias piezas clásicas con el profesor Julian Sorías, pero se enfocó en las canciones populares, los boleros y los sones montunos.

Hacía presencia en los famosos changüises de los barrios guantanameros, donde hizo resaltar su figura, y con el tiempo trabó lazos de amistad con figuras como Manuel «Mozo» Borgellá, Antonio Machín, el Niño Rivera, Isaac Oviedo y el mismo Arsenio. Conformó varias formaciones musicales como el septeto Pulmerón, el septeto Guantánamo y el septeto Porvenir, y también lideró varias agrupaciones propias. Entre sus composiciones, la mayoría en tiempo de son, se encuentran «Lola se quiere casar», «En casa de Epifanita» y «Los celos de Cachita».

Herminio García Wilson

2004

Fallece Julio «Julito» Collazo. Percusionista habanero. Se inició a temprana edad con la ejecución de los tambores batá en pequeñas agrupaciones para exponer su fama en Estados Unidos laborando en la compañía de danza de la bailarina Katherine Dunham y después su trayectoria se uniría a la de notables maestros como Silvestre Méndez, Xavier Cugat, Machito, Dizzy Gillespie, Tito Puente, Mongo Santamaría, Carlos «Patato» Valdés, Israel «Cachao» López, Eddie Palmieri, Mark Weinstein, Luis Gasca, Harry Belafonte, Miriam Makeba, Alfredo «Chocolate» Armenteros, Lou Pérez, entre otros, en diferentes grabaciones y presentaciones musicales.

Hizo parte de la legión de grandes percusionistas cubanos que triunfaron en la escena musical norteamericana, entre los que se cuentan los «Chano» Pozo, Mongo Santamaría, Francisco Aguabella, Armando Peraza y Vidal Bolado. Su profunda dedicación al mundo de la percusión fue objeto de investigación por parte de musicólogos y también sirvió de inspiración para la continuación de la tradición de los tambores batá.

Julio «Julito» Collazo

016

Fallece Eliseo Herrera Junco en Cartagena de Indias, Colombia. Cantante y compositor cartagenero. Vivió de su oficio como estibador desembarcando y distribuyendo mercancías en las embarcaciones de la desaparecida empresa Colpuertos, pero que en la música encontraría una vocación poderosa que lo erige como una figura representativa de la música tropical colombiana. Su voz acompañó a bandas referentes de nuestra música como la Orquesta de Rufo Garrido, la Sonora Cordobesa, los conjuntos de Calixto Ochoa, Lisandro Meza y Los Corraleros de Majagual donde se consagró como el histórico cantautor que conocimos.

En su sumario autoral se encuentran títulos como “La burrita”, “Tingo al tango”, “La mafafa”, “El vampiro”, “La adivinanza”, “Tres tristes tigres”, “La bonga”, “La yerbita”, “Culebra cascabel”, “El pájaro picón”, “El vivo y el bobo”, “El molinillo”, “Cigarrón colorao”, “La cigarra”, “La sampa”, “Tamborito de carnaval” y “La manzana”.

Eliseo Herrera Junco

SEGUIMOS BATALLANDO EL SON.

UN DÍA COMO HOY

Escrito: Jhonny Velásquez Reyes

Edición: Angelina Medina Quiroga

Sección Original de Herencia Rumbera Radio

Lima – Perú

Marzo 2021

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