UN DÍA COMO HOY… 01 DE JUNIO

1886

Nace Pablo Zerquera Suárez en Sagua la Grande, Cuba. Instrumentista y compositor, de gran recordación en el campo del danzón. Con tan sólo siete años de edad ya integraba la banda infantil organizada por el gran maestro Antonino Fabré Rueda fungiendo como pailero y guitarrista, y después en la Orquesta de Manuel del Valle hacía el papel de güirero. Recibe formación musical a los dieciséis años en La Habana de la mano del trombonista Aurelio Ceballos, aprendiendo nociones de solfeo, armonía y composición, además de contrabajo, en el cual fue instruído por el profesor Buenaventura Roselló.

Previo a emprender estudios de contrabajo, tocó el cornetín en la Banda de Artillería bajo la dirección del maestro José Marín Varona, y luego en la Orquesta de Pablo Roselló cuando esta se presentaba en los bailes de Boloña. Posteriormente hacia 1913 hizo parte de la Compañía Teatral de Raúl del Monte que viajó a República Dominicana teniendo como pianista a un tal Moisés Simons. Hizo parte de distintas orquestas típicas como la Típica Valenzuela hasta conformar la suya propia hacia 1920 con Antonio Pérez y Santiago Cárdenas (clarinetistas), Adolfo Agüero y Antonio Pérez Jr. (violines), Julio Carmona (contrabajo), Magdaleno Pelletier (trombón); Felipe Toscano (figle); Ramón Pelaez (timbal) y Jesús Delgado (güiro). En otra etapa de la orquesta, contó con los servicios de Rogelio Solís (contrabajo); Eleno Herrera (trombón) Jesús Goicochea (figle); Francisco Morales e Isaac Fernández (violines); Eduardo Goicochea Arrieta y Avelino Cis Gutiérrez (clarinetes) y Santiago Sandoval (timbal), con Zerquera como líder y cornetinista. Con esta última formación tuvo como fortín el Parque de Diversiones «Havana Park» al que dedicó en 1924 su más famoso danzón como lo fue «Havana Park». Entre otras de sus creaciones encontramos lujosos danzones como «A gozar mujeres», «Dulzuras del baile», «María Teresa», «Antonia Mía», «Notas de mi son», «Pregonando», «Un beso quisiera», «Agua de coco», «Cosas de ponce», «Cruz de Mayo» y «Homenaje al danzón». Zerquera fallece a la edad de 80.

Fuente: – Giro, Radamés. «Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba». Instituto Cubano del Libro. Editorial Letras Cubanas, 2009.

Pablo Zerquera Suárez

1926

Nace Antonio Camargo Carrasco «Tony Camargo» en Guadalajara, México. Cantante. Uno de los más más queridos de la música tropical colombiana, toda vez que su interpretación “El año viejo” autoría de nuestro crédito Cresencio Salcedo, y que realizara acompañado de la Orquesta de Rafael de Paz y el Trío las Tres Conchitas, es una pieza obligada de la banda sonora de los diciembres, en especial el último día del año. Por su parte, Tony se inicia en el mundo artístico a principios de los años cuarenta con presentaciones en la radio, el cine y la televisión mexicana, nutriéndose artísticamente de figuras como Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, María Victoria, Toña La Negra, los hermanos Martínez Gil y nuestro Luis Carlos Meyer, entre otros, con quienes compartió también en estudios de grabación.

No se olvida su paso por la historia de orquestas como las de “Chucho” Rodríguez, Mariano Mercerón, Ernesto Duarte Brito, Los Ases, Los Diamantes, las de Juan García Esquivel, Pablo Beltrán Ruíz, Chucho Ferrer, Arturo Núñez, Enrique Jorrín, Dámaso Pérez Prado y la de Luis Alfonzo Larraín, a quien se le debe su llegada a Sudamérica, para enriquecerse del folclor colombiano de valores como José Benito Barros, Lucho Bermúdez, Pacho Galán y Cresencio Salcedo, inspirador de “El año viejo”, éxito que grabó para la RCA Victor en 1953. Recordamos también su lazo de amistad con el gran Benny Moré, a quien acompañó como primera voz en los boleros “Sin razón ni justicia” y “Esta noche corazón”, recordamos también el sentido homenaje que le brinda en el tema “Bárbaro del ritmo” a la partida del gran Benny. Tampoco olvidamos en su voz interpretaciones como “Los cacos del amor», «La bandolera», «La engañadora», «El negrito del batey». «La historia», «Bicho gordo», “Mi Cafetal”, «Hay un hombre aparecido», «La pastora» y «El partido por la mitad». Reside en Mérida, Yucatán y ha aportado a la Orquesta del Ayuntamiento de dicha locación.

Tony Camargo

1963

Fallece Luis Arcaráz Torrás en Ciudad de México. Cantante, pianista, compositor y director orquestal mexicano. Reconocido como el «Glenn Miller» azteca. Uno de los más importantes en el sitial de los difusores del jazz a nivel latinoamericano que inicia desde muy temprana edad su inclinación por la música, heredando el talento de su padre Luis Arcaráz Chopitea, propietario del Teatro Principal y dueño de una compañía de zarzuelas. Hacia 1928 logra consolidad un pequeño grupo que actuó con todo éxito en el Teatro Palma de Tampico, Tamaulipas ganando aceptación a nivel radial.

Este grupo se consolidó como la gran orquesta que logró impulsar de la carrera de importantes glorias mexicanas como Chucho Zarzosa, Tino Contreras, Leo Acosta, Mario Patrón y Juan García Esquivel, conformó una inigualable trilogía de la canción en México junto al gigante Agustín Lara y a Gonzalo Curiel… Qué épocas, señores! Cabe anotar que una de las primeras orquestas en salir de México para realizar exitosas giras por Norteamérica y América Latina donde dejó sendas obras como «Prisionero del mar», «Sombras», «Ruleta», «Alma de mi alma», «Viajera» y «Sombra verde», además de aportar sus creaciones tanto a la pantalla chica como a la grande. El gran Arcaráz cerraba sus ojos para siempre a la edad de 52. Había nacido el 05 de Diciembre de 1910 en Ciudad de México.

Luis Arcaráz Torrás

1988

Fallece Alberto Ávila Leal «Tito Ávila» en Bogotá, Colombia. Otro de los grandes caballeros de nuestra música colombiana, siendo el primer músico Magangueleño que llegó al mundo del surco. El hijo de Juan Ávila Alvalle y Rosalina Leal Navas parte en plena adolescencia hacia Barranquilla, donde contrae nupcias con Ángela Ebratt a los veinte años de edad y donde aflora su bohemia vida musical, que lo unió al legendario José Benito Barros y después lo llevaría a escalas internacionales. Del dúo con Benito Barros en Barranquilla, parte a formar sus propias agrupaciones, haciendo su camino al andar al lado de otras escuadras nacionales e internacionales (entre ellas Tito Ávila y sus Tropicanos, donde, junto a la cantante palmireña Lucy Figueroa, inmortalizan el disco «24 de Diciembre»). Su prolífica vida de musical y de empresario de artistas, se inicia en los años 50. Crea su agrupación Los Caribeños y graba “Antioqueñita” y “Arbolito de Navidad”, el que siempre florece los 24, logrando así su consagración musical en nuestro país. Junto a Crescencio Salcedo, con su «Año Viejo», se convertirían en referentes obligados de la música decembrina en Colombia. En un 78 rpm con Los Caribeños en 1953, grabó el éxito mundial “Las Golondrinas”, el mismo que un día interpretándolo en Medellín, le abrió las puertas internacionalmente cuando estando allí, el Trio La Rosa de Cuba lo invita a formar parte de ellos, y graban unas cinco canciones.

Todavía en su tierra nadie había pisado siquiera a un estudio de grabación, y menos recorrer escenarios internacionales. En 1956 llega a la Cuba sin Fidel, se encuentra otra vez con el Trio La Rosa, y graba con otros cubanos como el Trío Nodarse y con Evelio Rodríguez Plaza uno de los grandes de la música campesina. Siguió su peregrinaje musical por mas países como Estados Unidos, Puerto Rico, Guatemala, Costa Rica y México donde trabajó al lado del gran Agustín Lara, y parte de su vida en Venezuela. En su presencia musical y discográfica aparece su nombre acompañando en algunas ocasiones a Olimpo Cárdenas y a Julio Jaramillo, con su agrupación Los Alegres del Vallenato grabando éxitos como “El aguacero”, “La totuma” y “El sancocho”. Pasó a formar parte de la agrupación de Bovea y sus Vallenatos, y grabó también con la Sonora del Caribe. En su producción musical se encuentran versiones musicales que luego serían realizadas por otros artistas y que merecen reconocimiento y el detalle de las mismas, empezando por el tema «Arbolito de Navidad», una de sus piezas musicales por excelencia que conservan vigencia. Tito Ávila graba con Víctor Soto y su Conjunto el tema “Mi Vallenata” digno de una tertulia, versión hecha en los sesenta con un conjunto vallenato de guitarra y acordeón, de autoría ni más ni menos que de Crescencio Salcedo, su contemporáneo en su tierra.

Ya hecho también empresario nacional de espectáculos musicales con artistas colombianos e internacionales, en 1974 se convierte en productor musical y crea su propia industria fonográfica en Bogotá, con el sello Ávila Musical Producciones. A su tierra, Magangué, dedico muchas de sus canciones, entre ellas, “Cumbia de mi tierra” es una de ellas. Magangué tiene una deuda irreparable con este músico, pues en su tierra poco se escucha su nombre e injustamente parece que se ignora su existencia. Un saludo celestial para Tito Ávila!

Fuente:

– Buelvas Yépez, Édgar. «Magangué del alma: Historias no contadas». Red social «Magangué del alma».

Tito Ávila

1992

Fallece Domingo Vernier Robich «Mango» en Ciudad de México. Flautista y director nacido en Artemisa, Cuba, perteneciente a la primera legión de músicos cubanos que desembarcaron en México. Desde su niñez siente inquietud por la música pese a que en su familia no había músicos. Motivado por una familia habanera que vivía cerca de su residencia, se trasladó a La Habana donde logró relacionarse con músicos. De allí partió a México donde cumplió algunos contratos con una orquesta típica. Posteriormente trabajó en el legendario Conjunto Son Clave de Oro durante un año, luego trabajó con el pianista de Pedro Vargas, llamado Álvaro Ruiz del Loyo y su conjunto «La Conga de Alvarito», y a la llegada del músico cubano Arturo Núñez, se convierte en miembro fundador de su Orquesta Antillana.

Ya convertido en un prestigioso y eximio flautista y saxofonista, laboró con la Orquesta de Mariano Mercerón, el Conjunto Los Cariñosos de Aurelio «Yeyo» Estrada, la Orquesta de Memo Salamanca, el grupo de Pepe Arévalo y sus Mulatos, el Combo San Juan de Moi Domínguez, la Charanga del conguero Modesto Durán y conformó su propio conjunto conocido como Mango y su Orquesta Continental. Como compositor se centró en el mundo del danzón legando piezas como «La palma», «Sorrento», «La paleta» y «Agua fría», que constituyeron un rotundo éxito con la Orquesta de Arturo Núñez. Durante más de cuatro décadas cumplió una profusa actividad musical en tierras mexicanas donde se estableció hasta el final de sus días con 76 años cumplidos.

2018

Fallece José Tamárez Mateo «Joseíto Mateo» en República Dominica. Cantante. Gran exponente del merengue dominicano que iniciaba  su carrera artística en la década de los años treinta, dotado de aptitudes vocales que le merecían aplausos en su niñez y su adolescencia interpretando música folclórica dominicana. Este hijo de Doña Altagracia Mateo y Don Paulino Tamárez tiene su primera oportunidad gracias a la disquera Seeco, que lo requiere en La Habana para hacer parte de la Sonora Matancera, sueño que no pudo ser debido a que fue retenido por la negación del permiso de salida del país por el Regimen Trujillista que allí se vivía. Por lo tanto, como la disquera ya había contratado el disco, Joseíto es relevado por su colega y compatriota Alberto Beltrán, quien fue conocido desde allí como «El negrito del batey» en lugar de Joseíto, a quién debió corresponderle ese título inicialmente.

Tras el fin del Regimen con el fallecimiento de Trujillo en 1961, Joseíto, ya con cierto bagaje discográfico junto a la Súper Orquesta San José, se enrumba hacia Puerto Rico en un momento determinante, cuando se estaba organizando El Gran Combo de Puerto Rico en 1962, haciendo parte de la primera producción titulada «Menéame los Mangos», donde se adaptó a otros ritmos como los boleros, la guaracha y la bomba puertorriqueña. Por motivos personales debió regresar a su Santo Domingo, y allí tuvo un fortín donde continuó su trayectoria musical y discográfica con orquestas como las de Héctor de León y sus Leones, la Orquesta de Rafi Pou, El Sexteto Enriquillo, Johnny Ventura y su Combo Show, la Orquesta de Papa Molina, la de Rafael Solano, y sus propios conjuntos, alzándose como «El verdadero Rey del Merengue» y buen intérprete de la salsa. Ya acomoda más de sesenta años de correrías musicales, y en su prontuario se cuentan importantes distinciones: El premio «Excelencia musical» entregado por la Academia Latina de la Grabación en la undécima entrega de los Premios Grammy Latinos; un Soberano, que constituye uno de los máximos galardones de los Premios Casandra de la Asociación de Cronistas del Arte (Acroarte); y el reconocimiento de «Leyenda Viva del Merengue» por la Cámara de Diputados. Entre sus canciones más populares se destacaron «La enllavadura», «Usted se dañó», «Pa’lante y pa’ tras», «La negra Cacha», «La chiva blanca», «Déjate de cuento», «El merengón», «Con la mesa al caco», «La patrulla», «Cuando yo me muera», «Cumandé», «Baila Catalina», «La mujer cariñosa», «Madame Chu-chú», «Caña brava», «Loreta», «La vida castiga», «Mi son sin papel», «Jesucristo», «Mi hijo y yo», entre otros. Joseíto se nos marchó a sus 98 años de edad.

Joseíto Mateo

SEGUIMOS BATALLANDO EL SON!

UN DÍA COMO HOY

Escrito: Jhonny Velásquez Reyes

Edición: Angelina Medina Quiroga

Sección Original de Herencia Rumbera Radio

Lima – Perú

Junio 2021

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