SUAVECITO: Boogaloo a la San Francisco (o un cuento curiosamente MALO…)

The Boogaloo Files, Vol. 8, apéndice A: Ensayo por Tommy Muriel para Hablando En Clave. ®

 

 

«Si de algo estoy bien orgulloso es que, sin menospreciar para nada a las demás bandas que estaban en ese momento, nuestra propuesta era diferente. Sí, ya tenías a Santana y su latin rock, El Chicano y su latin rock. Y nosotros llegamos con esta fusión de latino, salsa, funk y rock.» – Arcelio García.

Esta otra historia que narramos – y desenredamos finalmente – en este subcapítulo ­de The Boogaloo Files tuvo su comienzo en San Francisco, especialmente en el Mission District, distrito conocido entre los hispanos de allá como meramente La Misión. El trompetista, percusionista y eventualmente cantante Arcelio García Jr. ya armaba a mediados de los 60’s una banda de rock junto al entonces saxofonista y también cantante Richard Bean, haciéndose llamar originalmente The Fabulous Malibus en honor a su lugar de origen. El repertorio entonces no era original; aunque enfocados mayormente en el R&B ellos eran más bien la típica banda top 40 que tocaba en vivo los éxitos del momento. Pero con motivo de la guerra en Vietnam en ese entonces la banda pierde a su bajista y guitarrista cuando ambos son reclamados por el servicio militar compulsorio y Bean decide montar tienda aparte fundando su propio grupo, el fugaz The Righteous Ones. Es entonces que García conoce al bajista – y, contrario a lo que muchos piensan, nicaragüense, no mexicano – Pablo Téllez, quien entonces pertenecía a una banda de cumbias, y le invita a formar parte de su proyecto, lo cual aceptó. Poco después ambos conocen a un incipiente adolescente que apodaban Memo – Arcelio incluso solo lo conocía por ese apodo o su primer nombre, no fue sino meses después que supo que era el hermano menor de Carlos Santana y su nombre completo lo era Jorge Guillermo Santana – y a quien, complacidos tanto García como Téllez por su destreza, también lo invitaron a bordo. Con este núcleo inicial y varios cambios a bordo – el cantante que reemplazó a Bean termina en prisión, de ahí entonces el que Arcelio (quien no se veía a sí mismo como cantante) terminara siendo la voz del ahora octeto – se hacen llamar ahora simplemente The Malibus. Eso sí, si bien seguían siendo una banda top 40, en su momento llegaron a grabar un sencillo original de nombre “My Love.”

The Fabulous Malibus, mediados 60’s (Arcelio García & Richard Bean
Malibus

Curiosidades, 1ra parte: de Malibus a Malo.


Las curiosidades en la historia de esta naciente banda comenzarían bien temprano: su manejador original, de origen nicaragüense, decide tomarse unas vacaciones en su tierra natal, reemplazándolo durante este entonces un chino de nombre Chris Wong. Wong, quien contrario al nica sí tenía buenas conexiones en la industria musical, termina siendo por decisión del propio Arcelio el manejador a tiempo completo de la banda y, como parte de esas conexiones, fue quien logró que estos tuvieran acceso al productor David Rubinson, uno de los grandes del negocio en ese entonces y quien entre otras bandas tenía a su cargo a grupos estelares en ciernes como Chicago (o Chicago Transit Authority, como se hacían llamar en sus inicios) y Blood, Sweat & Tears. En 1970 Wong llevó a Rubinson al club The Night Life en San Bruno, donde la banda – ahora formalmente rebautizada MALO – ya tenía plaza fija, y éste último los convocó a hacer una audición para él en un estudio. Concluida esa audición con miras a un contrato discográfico y tras escuchar las cintas, Rubinson – de un oído comercial particularmente punzante – dijo tajantemente “ok, , y se quedan, los demás se van” señalando directamente a García, Téllez y a Santana, dejando a Wong con la tarea de buscar a talento fuerte para redondear a este ahora trio base.

El también mexicano y también guitarrista Abel Zárate – quien al igual que el mayor de los Santana tuvo su primera influencia en grandes del blues como B. B. King, Gabor Szabo, Django Reindhart y Michael Bloomfield – lideraba entonces una banda de nombre Naked Lunch, una suerte de Santana con trompetas y saxos inspirada por los sonidos que ya implantaba por allá Willie Bobo. Estos ya estaban en la mira de Bill Graham, quien los puso a abrir una noche en el Fillmore West y terminaron robándole el espectáculo a Credence Clearwater Revival, quienes eran el acto estelar de la noche. Wong le hizo un primer acercamiento a Zárate para formar parte de los nuevos Malibus, a lo cual este último declinó en un principio. Meses después, tras caerse el acuerdo que llevaría a Naked Lunch a hacer su debut discográfico para Graham y su natimuerto sello Fillmore Records, finalmente Zárate accede a formar parte del proyecto de Wong y Rubinson invitado por el multiinstrumentista y otrora miembro de Naked Lunch Roy Murray (trompeta, trombón, flauta), trayendo consigo de esta última banda al baterista Richard Spremich.

La entrada de Zárate – si bien sus credenciales como guitarrista injustamente nunca se reconocieron al mismo nivel que su ahora contraparte Jorge Santana – le dio otra dimensión a la banda, especialmente como compositor y arreglista en conjunto con Téllez. Las piezas ya empezaban a caer en sitio, con la naciente nueva banda empezando a trabajar en material original con miras a su debut discográfico y Rubinson mismo trayendo a bordo a talentos como el entonces dieciseisañero Raúl Rekow (congas, sustituyendo al original Cliff “Chino” Anderson a petición de Rubinson) y, egresando estos otros dos de la banda de Janis Joplin, entran a bordo Luis Gasca (trompeta) y Richard Kermode (teclados). Richard Bean regresa a bordo también tras la ruptura de su banda, solo que ahora inspirado por el latin rock de la banda Santana se reinventaba como timbalero. Igualmente, y expresamente para complementar la base rítmica en esta grabación, los ya veteranos Víctor “Negro” Pantoja y Thomas “Coke” Escovedo (de la naciente banda Azteca) también formaron parte. [Estos últimos dos, en efecto y aunque acreditados como invitados en la contraportada, son los que graban la totalidad de este álbum: Pantoja grabando las partes de congas y bongó y Escovedo alternando con Bean en los timbales (la diferencia en la afinación de ambos es la clave para distinguirlos, Escovedo siempre afinó en tonos más altos y Bean alternaba entre timbales y paila o timbalito).]


Curiosidades, 2da parte: el efecto Santana y la puerta giratoria…


El éxito de Santana, especialmente tras su exposición en Woodstock y luego pegarla en grande con su versión de “Oye Como Va” y su segundo álbum “Abraxas,” cambió por completo el panorama musical en San Francisco. Desde luego, David Rubinson – hombre de oído y visión comercial – y el sello Warner Brothers (rival directo del CBS para el cual grababa Santana y quienes eventualmente firmaron a Malo como grupo) no lo pensó dos veces en capitalizar en el hecho de que el hermano menor de Carlos era miembro de Malo. Wong, aunque aún manejador de la banda, cede el 50% de la misma y prácticamente terminó dejándole a Rubinson carte blanche para asumir todo, literalmente todo, en lo que a Malo se refiere. Desde luego, eso empezaría a crear fricciones: como ejemplo y durante lo que eventualmente fue la primera grabación de Malo para Warner Brothers Abel Zárate sale abruptamente de las sesiones y amenaza con salirse de la banda tras uno de sus temas ser rechazados por Rubinson.

El disco debut de Malo, de igual nombre (“Malo”) sale al mercado en febrero de 1972 y llegó al puesto 14 en las listas de Billboard. Y las curiosidades seguían apareciendo: la banda que sonaba en vivo era bastante diferente a la que grabó esas sesiones, especialmente la sección de vientos: Murray quedaba fuera de la banda, Gasca – cuyo temperamento ya era más que célebre en ese entonces – también dejaba la banda para probar suerte como solista, siendo ambos sustituidos por un trio: los trompetistas Tom Poole (quien no duraría mucho tiempo) y el fugaz Tom Harrell (a quien luego veríamos como fundador de Azteca, sustituido aquí por Bill Atwood) y el trombonista Mike Heathman. Igualmente, Richard Bean, aunque grabando buena parte del álbum como timbalero y vocalista e incluso siendo el compositor – junto a Zárate – y el cantante original del mayor éxito de la banda, “Suavecito” – el titulo original de este tema lo era “I’ve Never Met a Girl Like You In My Life,” pero en lo que los locutores de la era recitaban esto la canción ya iba por la mitad, así que la rebautizaron con el coro en español – terminó despedido de la banda en circunstancias aun harto confusas al sol de hoy, siendo ahora su reemplazo Leo Rosales (timbales, bongó, cantante) quien cantaba el tema en las presentaciones en vivo. Y, por supuesto, también veíamos en tarima al aun adolescente Rekow, quien no grabó en ese primer álbum.

Por otro lado, y resultado directo del éxito de la banda Santana y las astronómicas ventas de “Abraxas,” Jorge Santana sin ser el líder de Malo se convirtió en el obvio gancho principal que Warner Brothers explotó a la saciedad. El que la disquera explotara impunemente su imagen para vender la banda no era problema para la banda – total, como el propio Arcelio (su verdadero líder) decía jocosamente, “igual llegábamos llorando al banco a cambiar los cheques.” Y la presión en Jorge como cara de la banda – en algunas presentaciones presentándolo incluso como líder de esta – era brutal. No era para nada raro entonces que en las presentaciones en TV o visitas promocionales a la radio fuese a Jorge en lugar de Arcelio a quien entrevistaran…

El ahora elenco regular de la banda entra finalmente al estudio para trabajar en su segundo álbum, “Dos,” el cual también sería lanzado también en 1972. Pero la cosa cambió radicalmente durante estas sesiones cuando la lectura de una carta fechada en septiembre 5 de 1972 por Wong como manejador desglosando como Rubinson y la disquera Warner Brothers dividieron las ganancias del primer disco terminó en que casi toda la banda renunciara. Y no es para menos: Jorge, como la imagen de la banda, recibiría 16.8% de las regalías del primer disco; Arcelio, Pablo, Kermode, Spremich, Abel, Gasca, y los despedidos Bean y Murray 9.5% (la tajada de los primeros cuatro mencionados aquí subiría a 10.4%). Con esos vientos soplando, no es de extrañar que 7 de los 10 miembros de la banda regular – prácticamente todo el mundo menos el trio fundador – dijeran sayonara durante las grabaciones de “Dos,” incluyendo a los fundadores Zárate (a quien años después veríamos acompañando a Coke Escovedo como solista y como miembro de la última banda de Willie Bobo antes de reanudar carrera en solitario tras un retiro de 12 años), Kermode (a quien veríamos al año siguiente como miembro integral del nuevo Santana), Spremich (quien a su vez trabajó brevemente en la banda del ex Santana Chepito Areas y hoy día se dedica a la música sacra), y Rekow (quien, como conocido, terminó siendo pieza integral de Santana por más de tres décadas). De hecho, “Momotombo” y “Latin Bugaloo” serían irónicamente los únicos dos temas de este disco donde escucharíamos juntos al ahora disuelto elenco regular de la banda (García, Téllez, Santana, Zárate, Kermode, Spremich, Rekow, Atwood, Poole, Heathman y Rosales). Bean terminó fundando una nueva banda de nombre Sapo, con la cual siguió activo, incluso cantando parte del repertorio que grabó con Malo.

La ruptura no pudo venir en peor momento: Malo estaba en la cúspide de su corrida cuando vino esta primera debacle y, al igual que pasó con Santana – la banda – durante su sesión de “Caravanserai,” Malo perdía a más de la mitad de su plantilla mientras grababan su segundo álbum, el cual Rubinson completó con varios otros músicos entrando y saliendo. A los renunciantes Atwood y Poole – quienes solo alcanzaron a grabar los temas “Latin Bugaloo” y “Momotombo” – los reemplazan durante el resto del álbum Forrest Buchtel y Alex Rodrigues. Hadley Caliman se suma como saxofonista/flautista y, como invitado originalmente, también entra a bordo el legendario Francisco Aguabella. También en calidad de refuerzos trabajan este segundo álbum figuras como George Bermúdez (conguero en dos de los temas), los bateristas Bobby Ramírez y Rick Quintanal y hasta el padre de Carlos y Jorge, don José Santana como violinista invitado en el tema “I’m For Real.” En fin, más curiosidades. Y desde luego, con tanta gente entrando y saliendo – 19 músicos en total tuvieron para este álbum – era de esperarse que el sonido original de la banda se alterase. La química jamás sería la misma.

Y el desglose de las regalías del segundo álbum tampoco ayudaba a calmar las aguas en lo absoluto: originalmente Jorge Santana y el dúo fundador de García y Téllez ganarían 17% de las regalías y la otra mitad del pastel se repartiría a 7% cada músico – de aquí el que se fueran en protesta precisamente esos otros siete miembros tras grabar los dos temas que abren y cierran el álbum “Dos.” La repartición final: el trio de Santana, García y Téllez – los únicos tres fundadores que quedaban – acumulaban más de la mitad de las regalías a 17.3% cada uno, 9% para el saliente Rosales (quien sí completó todo el álbum), Aguabella, Buchtel y Caliman gracias a su estatus como veteranos de la escena acumulando 7% y el resto apenas terminaría fluctuando entre 3 y 1%. [El saliente primer trompeta Poole, hablando en entrevista con el cineasta Daniel Meza sobre la ruptura del grupo, fue tajante en sus comentarios: «Porque ellos son “la corporación” y ellos van a hacer más dinero; nosotros somos meros ‘sidemen’ (músicos de reparto). Arcelio compuso más de la mitad de las canciones, él va a hacer regalías por eso también y va a ser millonario. ¿y Jorge Santana, por el mero nombre? ¡Pues claro! Y con Abel fuera, pues esta gente se adjudica el 17%. Que se lo gocen, que se lo metan como les dé la gana. Nosotros siete nos fuimos y (encima) cuando David Rubinson y Chris Wong nos vieron salir por la puerta se llevaron las manos a la cabeza en actitud de “¿por qué?” Arcelio trató de hacer lo correcto y empujó la cosa como pudo, pero había gente en la banda a quienes no se les debió pedir su opinión, pero la tuvieron. Éramos jóvenes, no teníamos la más puta idea de cuan grande éramos en ese entonces.»]


Curiosidades, 3ra parte: Malo 2.0, 2.1, paren el conteo…


Eventualmente la segunda encarnación de Malo arrancaría en pleno en 1973 con Arcelio ahora en definitiva como voz líder y timbalero, Téllez en el bajo y coros, Jorge Santana en la guitarra, Aguabella en las congas, Buchtel y Ron Smith en las trompetas, Ron De Masi en el piano, coro y teclados, Tony Smith en la batería (y eventualmente segundo cantante, especialmente del repertorio en inglés) y Steve Sherard en el trombón y coros. Junto a los invitados Al Zulaica (sí, el pianista de Cal Tjader durante el primer lustro de los 70’s en el tema “Dance To My Mambo”) y el también pianista Carlos Federico (en el tema “Merengue”), este fue el elenco detrás del tercer álbum de la banda, “Evolution,” lanzado en marzo de ese mismo año. Aunque de indudable calidad artística, el álbum apenas se acercó a las ventas y popularidad de los primeros dos, apenas llegando al puesto 101 en Billboard. Desde luego, la marcada baja en ventas y, por ende, en pagos por regalías también traería consecuencias: Wong terminó separándose en definitiva de la banda como manejador en 1973 por decisión de la propia banda (en palabras del propio Arcelio: “el grupo no trabaja para el manager; el manager de lo que se ocupa es de manejar al grupo y encargarse del booking, no es él quien se suponga tenga la última palabra…”).

Pero las giras del colectivo fueron extensas durante este periodo, esto al punto tal que el propio Arcelio García tuvo que bajarse del tren por meses largos por enfermedad, trayendo él mismo como su sustituto a Willy G (el entonces cantante de Thee Midniters William García, su nombre de pila; no lo confundan con el cantante cubano y esposo de La Lupe… y mucho menos con el colombiano de igual nombre y cantante de Niche), quien fue quien completó el que sería el último álbum de Malo para Warner Brothers y el ultimo de la época dorada de la banda, “Ascención.” Este último álbum de Malo, aparte de la entrada de Mike Fugate cubriendo a Buchtel – este se iba con Blood, Sweat & Tears – como primera trompeta, y, aunque no como miembro regular del grupo, la participación de Nick Méndez como bongosero, marcaba el debut del propio Aguabella en su faceta como cantante. Curioso como suena, la banda seguía adelante sin su fundador y líder, pero para los ojos del fanático y oyente promedio, seguía la errónea percepción de que Memo era su líder. Inclusive, en palabras del propio David Rubinson, “la banda que grabó el cuarto álbum, aunque extraordinaria, no era la banda que yo firmé.”Ascensión” como álbum, aun con Jorge Santana alcanzando posiblemente la mejor forma de su vida como músico, tuvo mucha peor suerte que los tres anteriores, apenas asomándose por el puesto 188 en las listas de Billboard.

Y con la baja en ventas vino el descenso en popularidad, cada vez menos presentaciones en general y, ya inevitablemente, el fin de la banda como tal… o al menos en esta primera etapa. Warner Brothers decidió no ejercer su opción para producir un quinto álbum de la banda, lo cual prácticamente fue el último clavo del ataúd. Aún bajo contrato con Warner Brothers y ante la incertidumbre sobre el futuro de Malo como banda, no era extraño ahora ver a Jorge Santana viajando de gira con la Fania All-Stars durante este periodo, finalmente lanzando dos álbumes como solista y de manera independiente en 1978 (“Jorge Santana,” con la colaboración directa del propio Richard Bean en la parte vocal y de Nicky Marrero, entre otros) y 1979 (“It’s About Love,” con la colaboración del tecladista Kincaid Miller, miembro fundador de la banda de Bean, Sapo). Durante el resto de su vida artística y natural veríamos a Jorge grabando y/o tocando al lado de su hermano Carlos y la misma Fania All-Stars hasta su sorpresiva muerte en mayo del 2020. [En una nota que muchos desconocen y que hace años me confirmó el propio Ismael Miranda, es el propio Jorge quien graba el solo de guitarra anónimo en su versión del bolero “La Cama Vacía,” el cual grabó en su segundo álbum solista “En Fa Menor” de 1974.] Al bajista Pablo Téllez, el otro corporativo del grupo, lo veríamos de gira con Carlos Santana entre 1976 y 1977 y labrándose luego un impresionante rezumé como músico de estudio con grandes desde Pete Escovedo hasta Patti LaBelle… y un aun más impresionante rezumé como compositor, creando para artistas de estilos tan opuestos como Sugar Ray, Mariachi Divas y el salsero Johnny Rivera (sí, el del Conjunto Clásico y Fascinación, el mismo del “Cuando Parará la Lluvia”).


Y como diría El Malo (sí, ese otro): “…y vuelve otra vez.”


Por su parte, Arcelio García, quien no quedó del todo complacido con el cuarto disco, resucita la banda con un personal completamente nuevo para su quinto álbum, “V,” lanzado en 1981 bajo un sello independiente y que, entre miembros e invitados, trajo un arsenal de virtuosos conocidos de la escena neoyorquina como Mac Gollehon, Mauricio Smith Sr., Tom Malone, Tony Cofresí, Sergio Brandao, Dick “Taco” Meza, Claudio Roditi, Jorge Dalto, Eddy Martínez, Randy Brecker y hasta el propio Machito (¡sí, ese Machito!). Los subsiguientes dos álbumes de la banda no saldrían sino hasta cinco y diez años después respectivamente: “Coast to Coast” (grabación en vivo de 1986) y “Señorita” (1996, grabado en estudio en San Francisco con un nuevo elenco). Con García a la cabeza, Malo lanzaría tres otros álbumes hasta la fecha, todos tomados de presentaciones en vivo: “Malo Rocks The Rockies” (1998, lanzado también en video), “En Vivo” (2005 bajo EMI Latin y presentando a su hijo Octaviano García como cantante) y “Malo Live” (2006).

Inclusive y durante un breve tiempo en los 90’s, Richard Bean regresa a hacer presentaciones con Malo antes de rehacer su propia banda Sapo con nuevo elenco. Bean, por cierto, dice que este tema “Suavecito” que originalmente compuso en secundaria para un amor no correspondido – y cuyo nombre siempre se reservó – se convirtió en himno nacional de los mexicanos nacidos o residentes en EEUU, lo cual constató durante una presentación que hiciera como parte de un cuarteto que lideraba Jorge Santana: «Estábamos tocando con el cuarteto en el Lincoln Park en Los Ángeles en una actividad de Cinco de Mayo. Budweiser nos auspiciaba y decidimos tocar “Suavecito” en este otro formato y al público le encantó. Empezamos a tocarla y estos cuatro hispanos se paran detrás de nosotros con una enorme bandera mexicana y escuché gente dentro del público que pedían que bajaran la bandera mientras otros le contestaban a gritos que no la bajaran hasta que terminara la canción. Me salían las lágrimas de los ojos mientras todo esto pasaba. Fue luego cuando alguien me dijo que esta canción era como el himno nacional de los chicanos.»


Y, finalmente, como decía Mon: “y esto sigue…”


En consenso general se dice que Malo como banda jamás logró alcanzar su potencial. Esto dado los constantes y abruptos cambios en personal, sumado al historial de malas decisiones y el control excesivo que David Rubinson como productor tuvo sobre el grupo, lo cual influyó a su vez en los interminables giros que tuvo musicalmente. Pero García, quien falleció sorpresivamente justo hace un año antes de escrito este ensayo (agosto 11, 2020) no se andaba de rodeos a la hora de resumir la historia de esta institución que él fundó: “Disqueras como Warner Brothers no sabían qué hacer con Malo, no encontraban cómo encasillarnos. No éramos una banda latina, no éramos blancos, no éramos negros, éramos nuestro propio dominio.”

Al sol de hoy, covid-19 mediante, la banda prosigue, ahora sin Arcelio, bajo el nombre de Malo Anthology. ¿Su líder? Richard Bean… Y el que fuera su sustituto en Malo, el percusionista, cantante y hoy día maratonista Leopoldo “Leo” Rosales, también pandemia aparte permanece activo con su propia banda a la cual nombró Momotombo SF y que entre sus filas tuvo y tiene no sólo a ex miembros de Malo en su última etapa – Gabriel Manzo (guitarra) y David George (batería) – sino incluso a grandes como el virtuoso John Calloway (flauta, teclados), los ex Santana David Margen (bajo) y Bill Ortiz (trompeta) y, en su momento, el mismísimo Jorge Santana… Correcto, amigo lector que me ha seguido hasta el final de este ensayo: más casualidades.


Discografía selecta para este programa:


  • Álbum: MALO (1972): Pana/Suavecito/Café/Just Say Goodbye/Peace/Nena
  • Álbum: DOS (1972): Momotombo/Oye Mamá/Helá/Midnight Thoughts/I’m For Real/Latin Bugaloo
  • Álbum: EVOLUTION (1973): I Don’t Know/Merengue/Dance To My Mambo/Moving Away/Entrance To Paradise/All For You/Street Man
  • Álbum: ASCENCIÓN (1974): Offerings/A La Escuela/Latin Woman/Chévere/Tiempo De Recordar/Close To Me/Love Will Survive/Think About Love/No Matter
  • Fania All-Stars feat. Jorge Santana: El Ratón (1973 en vivo Yankee Stadium, versión sin editar)
  • Álbum: MALO V (1981): Cantina (feat. Jorge Dalto, Mauricio Smith, Machito)/Young Man (feat. Tom Malone, Eddy Martinez, Tony Cofresí)/It’s A Lovely Day (feat. Claudio Roditi)
  • Álbum: MALO LIVE (2006): Techno Rumba

SUAVECITO: Boogaloo a la San Francisco (o un cuento curiosamente MALO…)

  • Escrito: Tommy Muriel
  • Edición: Angelina Medina Quiroga
  • Sección Original de Herencia Rumbera Radio
  • Lima – Perú
  • Septiembre 2021

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